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¿Qué es el calentamiento global y por qué debemos frenar sus efectos?

Diputación de Málaga
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¿Qué es el calentamiento global y por qué debemos frenar sus efectos?

El calentamiento global es un problema que debemos enfrentar juntos

El calentamiento global es un fenómeno que afecta a todos los seres vivos de nuestro planeta y cuyas consecuencias pueden ser desastrosas. Consiste en el aumento de la temperatura del sistema climático de La Tierra a largo plazo. Es la consecuencia más preocupante del cambio climático a la que nos enfrentamos.

Como consecuencia de ese aumento de temperatura, los glaciares se están derritiendo, aumentando así el nivel del mar. Así mismo, las selvas y los grandes bosques se están secando, acabando con la vida vegetal y con gran parte de la biodiversidad de nuestros ecosistemas. La desertificación acecha cada vez más.

Los seres humanos somos sin duda los responsables de esta tragedia. El siglo pasado hemos emitido grandes cantidades de gases que retienen el calor, contaminando nuestra atmósfera. Además, otras prácticas como la deforestación han evitado que los árboles absorban parte de dichos gases, creando una peligrosa reacción en cadena.

Estos cambios en el clima varían en función de la geografía. Conforme la Tierra va girando día a día, el calor va recogiendo la humedad de los océanos. Así, aumentan las temperaturas y varían radicalmente los patrones meteorológicos a los que estamos acostumbrados y que hacen que la vida sea tal y como la conocemos.

El cambio climático es el mayor problema al que se ha enfrentado la humanidad. Y de hecho, nuestra supervivencia depende de que lo solucionemos. La realidad es así de dramática. La buena noticia es que estamos a tiempo de enmendar parte del daño y mejorar la situación.

Para entender el calentamiento global hablemos del efecto invernadero

El calentamiento global y el efecto invernadero son dos conceptos que caminan inevitablemente juntos. Este llamado efecto invernadero es el aumento de temperaturas que se produce cuando determinados gases de la atmósfera retienen el calor. Al igual que un invernadero, dejan pasar la luz solar, pero capturan el calor.

El concepto es muy sencillo. La luz solar brilla en la superficie de La Tierra y es absorbida. Posteriormente regresa a la atmósfera en forma de calor, dirigiéndose al espacio (como si rebotara). El efecto se produce al llegar a la atmósfera, donde los gases de efecto invernadero retienen parte de ese calor.

Este fenómeno se descubrió a principios del siglo XIX. Se llegó a la conclusión de que sin el efecto invernadero, la Tierra sería mucho más fría, y que gracias a ciertos gases atmosféricos la vida es posible tal y como la conocemos. Si no se dieran estas circunstancias, la superficie terrestre sería unos 15ºC más fría.
A lo largo de la historia de nuestro planeta, los niveles de gases de efecto invernadero han ido variando. Sin embargo, los últimos miles de años han permanecido bastante estables, lo que ha permitido la aparición y supervivencia en la escena de los seres humanos y de las especies que conocemos.

El problema es que mediante la combustión de combustibles fósiles los seres humanos hemos maximizado el efecto invernadero y hemos calentado La Tierra demasiado. Como consecuencia, los vientos y las corrientes marinas mueven el calor por todo el planeta, enfriando algunas zonas, calentando otras y cambiando la cantidad de lluvia y nieve que se precipita. Esto da lugar a sequías e inundaciones.

El calentamiento global también se ve afectado por factores naturales

Como decíamos, el calentamiento global no es un concepto del siglo XXI. El efecto invernadero siempre ha existido, ya que hay gases en la atmósfera que retienen el calor. Visto de esta manera, debemos entenderlo como algo positivo que permite la vida. Las concentraciones de dióxido de carbono han variado durante miles de años.

En función de la posición de La Tierra con respecto al sol, ha habido mayor o menor calor terrestre. El principal factor que influía, era la concentración de dióxido de carbono. Esta es la explicación a las diferentes edades de hielo que se han producido. La pequeña edad del hielo, que es la última que sucedió, tuvo lugar en el siglo XIV.

Las emisiones naturales de gases de efecto invernadero se han visto compensadas por los gases absorbidos de forma natural por mares y grandes extensiones de selva. Gracias a este proceso, la temperatura ha sido muy estable y se han dado las condiciones idóneas para que nuestra civilización se haya adaptado al medio.

Hay otros factores que influyen en la temperatura terrestre. Un claro ejemplo son las erupciones volcánicas que se producen en la superficie. Estas influyen en la temperatura global, emitiendo partículas que enfrían la capa terrestre. Sin embargo, estos efectos sólo duran algunos años, y a penas los notamos.

Consecuencias del cambio climático y acciones para frenar sus efectos

El calentamiento global está provocando cambios muy radicales en el clima. Muchos de sus efectos ya los estamos notando en diferentes partes del mundo. Otros están aún por venir. Lo que es evidente es que necesitamos cambiar esta situación. Entre los efectos más preocupantes, destacamos los siguientes:
    • Derretimiento de los glaciares: esto va a aumentar el nivel del mar provocando graves inundaciones y terminando con las principales reservas de agua dulce del planeta.
    • Cambio climático: aumento de las temperaturas debido al efecto invernadero. Esto va a variar el clima de las diferentes zonas geográficas, poniendo en peligro a toda la flora y fauna de los ecosistemas, incluidos los seres humanos. Además, peligran las cosechas de alimentos.
    • Cambio en el ciclo hidrológico: el aumento del calor puede cambiar el Ph del agua provocando lluvia ácida. También puede traer huracanes y tormentas mucho más intensas.
    • Falta de alimentos: las actividades agrícolas se verán muy afectadas, ya que el calor y la falta de agua para riego destruirán los cultivos.

Necesitamos entender la gravedad del problema y las consecuencias a las que nos enfrentamos en un periodo no muy largo de tiempo. Pero alertar no sirve para nada. Lo importante es centrarnos en las soluciones. Podemos combatir el cambio climático, y lo vamos a hacer. Para ello, podemos destacar:
    • Regular las emisiones de gases de efecto invernadero: hay que fomentar el uso del vehículo público y transformar el sector del transporte hacia un modelo sostenible. Además, hay que poner freno a las emisiones industriales.
    • Reforestar: plantar árboles es fundamental ya que estos absorben el calor el dióxido carbono y funcionan como termorreguladores.
    • Utilizar energías renovables: las energías renovables son fundamentales pero instaurarlas es un proceso que necesita tiempo. Mientras lo hacemos, deberíamos utilizar luces led, desconectar aparatos eléctricos cuando no se utilizan y no dejar luces encendidas.
    • Reducir la basura: generar menos basura es posible si compramos atendiendo a los materiales y su posterior reciclado. Debemos elegir envases de cristal frente al plástico, y comprar en la medida de lo posible productos biodegradables.