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Las soluciones de la ecología urbana contra el cambio climático

Diputación de Málaga
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Las soluciones de la ecología urbana contra el cambio climático

La ecología urbana va a reducir los efectos del cambio climático

La llamada ecología urbana para enfrentar el cambio climático es una de las soluciones medioambientales que empiezan a tomar cada vez más fuerza. La lucha contra el aumento incesante de las temperaturas requiere que aunemos todos los recursos disponibles. Y este, sin duda, va a ser determinante.

Advertimos constantemente de los problemas que van a enfrentar tanto las ciudades como los ciudadanos debido al cambio climático. Eso es una realidad. Y el aviso y la sensibilización son dos aspectos fundamentales. Pero deberíamos esforzarnos en hablar más de las soluciones. Sobre todo de las que pueden aportar las propias ciudades.

La salud medioambiental no es algo exclusivo del entorno rural. Y en cuanto a las estructuras más pobladas, su aporte no pasa sólo por contaminar menos. Se puede hacer más. Implementar planes de adaptación en los municipios puede ayudar a marcar la diferencia en un futuro más cercano de lo que imaginamos.

Para empezar, hay que mejorar la tasa de resultados. La realidad que vivimos es que muchos lugares se enfrentan a diferentes problemas para llevar a cabo acciones eficaces contra el calentamiento global como falta de presupuesto, falta de personal, falta de tiempo... en definitiva, falta de recursos.

Por ello, tenemos que diseñar acciones que nos permitan solventar varios problemas a la vez. Solo así encontraremos la manera de conseguir cierta ventaja frente al problema.

Funciones de la ecología urbana para frenar el cambio climático

Si la ecología urbana quiere mostrarse eficaz contra el cambio climático, es necesario diseñar y llevar a cabo planes con objetivos a corto plazo. Estos deben centrarse en mejorar la salud medioambiental y parar sin dilación el deterioro de los ecosistemas urbanos, que sufren tanto o más que los de un entorno rural.

Teniendo en cuenta que la ecología urbana se fundamenta en mejorar las relaciones de los habitantes de las ciudades con sus ecosistemas, debemos tener clara cuáles son las principales funciones que debemos poner en marcha.
1. Aprovechamiento de los residuos: todo lo que sea reutilizable es beneficioso para el medio ambiente. Por ello, tenemos que estudiar qué residuos pueden tener una segunda vida en lugar de desecharlos. Si reducimos la producción y el consumo de ciertos materiales, estaremos reduciendo la contaminación.
2. Tratamiento adecuado de los residuos: este es el segundo paso y deriva del anterior. Tras analizar qué podemos reutilizar, necesitamos mejorar el tratamiento de nuestros residuos. Hay que diseñar y cumplir medidas para tratar los residuos sin contaminar. El reciclaje es la más conocida, pero podemos mejorar todavía más. Los puntos limpios son otro ejemplo de cómo tratar ciertos materiales.
3. Garantizar una movilidad sostenible: los medios de transporte emiten gran cantidad de gases nocivos. Los vehículos eléctricos son una gran alternativa, pero todavía es poco realista pensar en su expansión de manera generalizada a corto plazo. Por ello, el transporte público y fomentar el uso de otros transportes como la bicicleta es una necesidad.
4. Fomentar la educación medioambiental: para todo lo anterior, necesitamos educar a los ciudadanos en materia medioambiental. La mejor manera de acelerar el proceso de frenar el cambio climático es contar con la colaboración de todos. Y para ello, necesitamos ser conscientes y sensibilizarnos con el problema.

Ejemplos de ecología urbana eficaces contra el calentamiento global

Si sabemos que la ecología urbana es eficaz para frenar los efectos del cambio climático, no es porque pensemos que es una teoría acertada. No son pocas las ciudades que están llevando acciones a este respecto que están arrojando resultados positivos. Esto demuestra que podemos lograrlo si nos esforzamos todos.

Contamos con ejemplos tanto dentro de nuestro país como más allá de nuestras fronteras. Y es que, como siempre decimos, esta lucha es de todos. No olvidemos que recientemente hemos visto a la Antártida alcanzar la preocupante temperatura de 20º, lo cual es un signo muy alarmante que debe motivarnos a actuar ya.

Dentro de nuestro país, podemos citar el ejemplo de Vitoria, en el País Vasco. Esta ciudad se ha convertido en un referente internacional. Han creado un gigantesco anillo verde rodeando toda la ciudad. Esta acción, junto con un transporte sostenible han hecho de la ciudad un lugar con mayor saludo medioambiental que el resto del país.

Otro ejemplo destacable es el de Valencia, que con la creación del gran Parque Central ya arroja informes positivos, a pesar de que sólo se ha terminado la primera fase. Los datos recogidos indican que se ha conseguido reducir la temperatura en los barrios que rodean al parque.

Fuera de España, hay un ejemplo que es llamativo por su simplicidad, que sin embargo, se ha mostrado eficaz. La ciudad de Los Ángeles, en EEUU, ha pintado todos los asfaltos de carreteras y calles con pintura clara, llegando a reducir la temperatura hasta en 8º.

Estos ejemplos demuestran que las ciudades también pueden hacer mucho para mejorar las condiciones medioambientales. Ya es hora de que todos los municipios se pongan en marcha.

Málaga comienza su plan de ecología urbana frente al cambio climático

Sumarse a la ecología urbana para frenar el cambio climático no es una opción para las ciudades. Málaga es muy consciente de ello, y por eso pasa a la acción. Hace sólo unos días La Diputación celebraba el día mundial del árbol realizando una plantación junto a la pasarela del Guadalhorce.

Esto es sólo un ejemplo de las constantes actividades en pro del medio ambiente que se llevan a cabo en la provincia. Pero ahora se postula un proyecto medioambiental de mayor envergadura.

El observatorio de Medio Ambiente Urbano del Ayuntamiento de Málaga se propone la creación de un gran anillo verde en la zona Este de la ciudad. Es tal el tamaño y la ambición del proyecto que el plan se llevaría a cabo a lo largo de las próximas tres décadas.

La extensión de este anillo sería de poco más de 20 kilómetros cuadrados de suelo no urbanizable, desde el Acueducto de San Telmo hasta el arroyo Totalán. Esto sin duda reduciría muy considerablemente los niveles de contaminación en la zona.

El plan contempla la plantación de más de 3 millones de ejemplares de árboles y diferentes arbustos. Un verdadero pulmón para la capital de la provincia. No sólo reduciría el nivel de dióxido de carbono, sino que además, tendría un efecto muy positivo en el riesgo de inundaciones en el lugar.

Como valor añadido, el plan también tiene en cuenta la eliminación de especies invasoras, la nivelación del terreno, y por supuesto, elegir especies arbóreas con una gran capacidad de absorción de dióxido de carbono. Además, se plantean seis corredores para conectar el litoral directamente con los Montes de Málaga.