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Las principales medidas de la Ley General de Cambio Climático

Diputación de Málaga
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Las principales medidas de la Ley General de Cambio Climático

Esta Ley afianza el compromiso de España para alcanzar la neutralidad climática antes del 2050

La ley General de Cambio Climático aprobada este año puede marcar un antes y un después en nuestro país en materia de medio ambiente. Con esta medida el Congreso de los Diputados quiere impulsar un cambio en España. La transición energética es ya una realidad con un marco legal establecido y definido.

Nuestro país tiene un compromiso internacional ineludible y una agenda medioambiental que cumplir. Antes del año 2050 tenemos que alcanzar la neutralidad climática. Esto se traduce en que los gases de efecto invernadero que se emitan tienen que ser absorbidos por los sumideros naturales. Es decir, los bosques por ejemplo.

Para este fin nace la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que establece metas a corto y medio plazo y medidas concretas. Además, esta nueva norma pretende ser un instrumento para definir la aplicación de los fondos europeos de recuperación. Esta transición energética contará con más de 200.000 millones de euros durante la presente década.

Por otro lado, y como valor añadido, el empleo aumentará hasta en cerca de medio millón de personas gracias a estas nuevas medidas. Un plan ambicioso para proteger el medio ambiente y también para mejorar la empleabilidad y la economía. Esta ley puede suponer un futuro prometedor para nuestro país.

En este artículo queremos presentar muy brevemente los aspectos más importantes a tener en cuenta para nuestra transición energética.

Ley General de Cambio Climático y Transicion Energética: Objetivos

La nueva Ley General de Cambio Climático española tiene en cuenta varios periodos o etapas. En primer lugar, tenemos la presente década, en la que se establecen una serie de metas y objetivos a cumplir para el año 2030. Básicamente, se trata de cumplir con los Acuerdos de París a los que nos comprometimos en 2015.

No olvidemos que dicho acuerdo se estableció de manera que es jurídicamente vinculante. Por lo que más allá de un compromiso moral, es una obligación legal para con nuestros socios europeos. La primera revisión debe realizarse en el año 2023, a fin de comprobar si estamos avanzando en lo acordado.

Los objetivos más importantes fijados en nuestro ley para 2030 son los siguientes:
– Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 23% con respecto al año 1990.
– Conseguir un crecimiento de energías renovables en el consumo de energía final de un 42% frente al 20% actual.
– Alcanzar un sistema eléctrico que cuente con un 74% de energía renovable.

Estos 3 objetivos que a priori no parecen para tanto, van a suponer un profundo cambio en el tejido empresarial en muchos aspectos. Ya que implica transformar otros sectores además del eléctrico. Nos referimos a la industria, el transporte y la agricultura y la ganadería. El trabajo no es sencillo.

No obstante estos compromisos y estas metas pueden endurecerse en función a lo que se acuerde en las próximas cumbres del clima. Y es que no podemos obviar que el calentamiento global es un problema que sigue creciendo. Nuestro compromiso en esta lucha tiene que ser absoluto.

Ley General de Cambio Climático y la transformación de la movilidad

Una de las principales preocupaciones de la Ley General de Cambio Climático es el sector del transporte. Es lógico si pensamos que, en el año 2019, el 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero de España las produjo este sector. El año 2020 no se recogieron datos oficiales debido a la pandemia de la COVID-19.

En un alto porcentaje, el problema está en el transporte por carretera. Esta nueva normativa quiere promover la transición hacia el vehículo eléctrico. Una tendencia en la que se viene insistiendo desde hace algunos años. Con este fin, el Congreso ha adoptado estas medidas con respecto a la movilidad:
– A partir de 2040 no se podrán vender vehículos comerciales ligeros nuevos no destinados a uso comercial que emitan dióxido de carbono.
– Los municipios de más de 50.000 habitantes tendrán que adoptar planes de movilidad sostenible, con zonas de bajas emisiones como por ejemplo Madrid Central.
– Los municipios de más de 20.000 habitantes estarán obligados a lo mismo siempre que la calidad de su aire no cumpla unos estándares de pureza.
– Las gasolineras tendrán la obligación de contar con puntos de recarga para coches eléctricos.
– A partir de 2023, todos los edificios que no estén destinados al uso residencial con más de 20 plazas de aparcamiento, deberán contar con puntos de recarga para vehículos eléctricos.
– El gobierno potenciará el uso de combustibles alternativos como el biocarburante.
– Se elaborará un plan de penetración del ferrocarril para el transporte de mercancías en distancias superiores a 300 km.

La transformación del sector eléctrico es uno de los grandes desafíos

El otro gran cambio que establece la nueva Ley General de Cambio Climático afecta al sector eléctrico. Este supone alrededor de un 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero del país. Por ello, es de vital importancia ayudar a su transformación en el menor periodo de tiempo posible.

Cada vez aumenta el número de centrales de carbón que cierran sus puertas para siempre. Y por otro lado crece el número de renovables. Pero el avance no está siendo tan rápido como estaba previsto y como es necesario. Por ello, la ley establece que para 2030 tenemos que duplicar la cuota de renovables de generación de energía.

El objetivo es que para el año 2050 alcancemos el 100% de generación eléctrica renovable. Para ello, el Gobierno establece las siguientes medidas:
– El Gobierno y la Comisión Nacional de los Mercados tiene 12 meses desde la aprobación de la nueva ley para presentar una propuesta de reforma del sector eléctrico.
– Se fomentará la implantación de centrales hidroeléctricas reversibles y la generación de electricidad mediante sistemas de abastecimiento y saneamiento urbano.
– Se va a reformar en el próximo año la Ley de Propiedad Horizontal para facilitar instalaciones fotovoltaicas en comunidades de propietarios.
– Se implantarán las nuevas centrales de energía renovables respetando el patrimonio natural. De esta manera no se instalarán grandes parques eólicos y solares a costa de invadir zonas naturales.

Cabe destacar con respecto a la protección de parajes naturales, que el Gobierno deberá aprobar cada 5 años un plan de adaptación al cambio climático que evalúe la vulnerabilidad de sistemas naturales y territorios.