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Corzo (Capreolus capreolus)

Diputación de Málaga

Corzo (Capreolus capreolus)

Identificación

Ungulado (animal con pezuñas) de pequeño tamaño (longitud cabeza-cuerpo ??110 a ??140 cm, altura a la cruz ??65 a ??75 cm) con pelaje uniforme todo el año grisáceo o marrón rojizo. La principal diferencia entre sexos se basa en la cuerna: las hembras carecen de ella. Crías con un pelaje moteado de blanco que facilita su ocultación. Los machos tienen cuernas pequeñas (18-19 cm de longitud), ramificadas, con tres puntas y que se caen (desmogue) en invierno. Es un animal esbelto y grácil, con los cuartos traseros un poco levantados y que anda a pequeños saltitos. Hembras ligeramente menores que los machos. Tiene grandes orejas y una cola corta, de color blanquecina en invierno y más amarillenta en verano. Presenta una mancha (o bozal) negra alrededor del hocico y la barbilla blanquecina. En Málaga está presente una subespecie conocida como "corzo morisco", de menor tamaño que en el resto de España, y carente del típico babero blanco que los demás corzos presentan en la garganta.

Dónde vive

Especie forestal con preferencia por bosques caducifolios o mixtos. Presente también en pinsapares y bosques de ribera. Utiliza especialmente los bordes forestales con zonas de pastizal o cultivos forestales (castañares, siembras de cereal en zonas serranas). Se alimenta en los bordes, siempre sin alejarse mucho del bosque. Prefiere los hábitats fragmentados, con mosaicos forestales y otros usos. Requiere de cierto grado de humedad ambiental y de la presencia de agua en su entorno. Utiliza los valles fluviales como corredores de dispersión y colonización de nuevas áreas. Las masas con una gran diversidad forestal de plantas leñosas y una alta humedad ambiental se consideran hábitats óptimos (pinsapares o encinares-alcornocales-quejigares mixtos).

Cómo vive

Los corzos son ramoneadores: se alimentan de hojas y brotes tiernos de plantas leñosas, mordisqueando árboles, matorrales, zarzales y también gramíneas. Tienen un estómago pequeño, y debido a ello comen a intervalos pequeños, con breves paradas para reposar. Son animales solitarios o que viven en pequeños grupos familiares de 2 a 3 individuos (la hembra con sus crías y quizás un macho). Si el hábitat les resulta muy favorable pueden volverse gregarios, como ocurre en el norte de España. Territorios de 0,25 a 1,2 km2 en hábitats óptimos (pinsapares); hasta 4 km2 en subóptimos (pinares).

Cómo se reproduce

Es una especie monógama. El celo se conoce como “ladra”, por el sonido que emiten los machos (similar al de un perro ladrando en lo profundo del bosque) para marcar su territorio. El cortejo consiste en carreras en las que los machos persiguen a las hembras, momento en el que es más fácil observarlos. Un solo parto al año de una o dos crías (más frecuentemente una). Las hembras tienen la capacidad de guardar el óvulo fecundado tras el celo en estado latente y activar su desarrollo cuando el hábitat sea óptimo (implantación diferida).

Dónde se ve en Málaga

Especie escasa en Málaga. Más abundante en el extremo occidental, cerca del límite con Cádiz. Se puede observar en los montes de Cortes, en el Monte del Duque, valles de los ríos Genal, Guadiaro, Guadares, Verde, Guadalmansa, Padrón, Guadalmina, Guadaiza y Ojén. Recientemente ha sido introducido en Sierra Tejeda. En la Gran Senda está presente, por ejemplo, en las etapas 23, 25, 26, 27, 28, 29 y 32.

Curiosidades

No es lo mismo una cuerna que un cuerno. Las cuernas (como las de los corzos, ciervos y gamos) son estructuras macizas y caedizas que los animales las mudan todos los años. Los cuernos (cabras y muflones) no se mudan, son permanentes. Forman una funda que recubre un hueso unido al cráneo. El conocido como “duende del bosque” es un animal con cuernas y extremadamente silencioso, difícil de observar y que suele pasar desapercibido. Solamente durante el periodo de celo, por la ladra y las carreras tras las hembras, estos duendes pierden su papel discreto y se dejan ver. Le gusta la soledad y la tranquilidad. En aquellas zonas donde hay muchos cérvidos o ganado caprino, el corzo se ve limitado por la competencia y las molestias.

Especies similares

Se puede confundir con las hembras de cabra montés, de las que se diferencia por ser éstas de menor tamaño y tener cuernos. También con los jóvenes y hembras de ciervos y gamos, de los que se diferencia por ser de menor tamaño y tener otro tipo de cuernas.

 

Más información

Pequeño, discreto y silencioso

El corzo es el ungulado más pequeño y discreto del bosque mediterráneo. Apenas se hace notar. Excepto durante la época de celo, es un animal solitario y silencioso, difícil de ver y que suele pasar desapercibido. Solamente sus huellas, excrementos y los pequeños mordiscos que deja en los bordes de las hojas delatan su presencia. Sin embargo, en primavera, durante la época de celo, los corzos se vuelven más confi ados. Como cualquier enamorado, se dejan llevar. Son más fáciles de ver, los encuentros son más frecuentes e incluso van en parejas o tríos. Si está usted paseando por el bosque en esa época puede que escuche algo
parecido a un ladrido. Es la llamada de amor del duende del bosque.

Una herencia muy especial

En Málaga los corzos no son abundantes pero sí muy especiales. La herencia andalusí que nos contagia a todos los malagueños se hace notar también en esta especie. Nuestros corzos son moriscos: más pequeños, con una coloración ligeramente diferente, ausencia de color blanco en la garganta y sobre todo mejor adaptados a la sequía que otros corzos, aunque siguen siendo dependientes de la humedad lo que determina las zonas donde puede habitar.

Viviendo en el límite, explorando nuevos territorios

Como usted, los corzos necesitan un sitio acogedor donde vivir. Necesitan bosques mixtos y agua. Están presentes sobre todo en los valles, donde hay humedad y encuentran frondosas mezcladas con pinares. La especie está actualmente en expansión hacia la zona oriental de la provincia y las sierras de Granada. Las poblaciones de origen se localizan en los valles del Genal y Guadiaro. Entre los corzos existen individuos exploradores que se arriesgan a conquistar nuevos territorios. Tantean nuevos terrenos y fundan nuevas poblaciones, que al principio son muy escasas. Para desplazarse usan autopistas naturales que garantizan sus requerimientos, los valles fluviales.

Un corzo, un bosque bien conservado

La presencia del corzo en los bosques malagueños revela que aún tenemos masas forestales muy bien conservadas. Si estos bosques fuesen como la alacena de su casa, podría decirse que tendría usted una despensa bien surtida en la que guarda corcho, agua de manantial, remedios naturales, frutos y carne, entre otras cosas. ¿No cree usted que una reserva así podría sacar de un apuro a cualquiera?

Etapas de la Gran Senda de Málaga en las que se pueden ver

Visible en las etapas 10, 11, 21, 22, 23, 25, 26, 27, 28, 31, 32, 33 y 34.