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Mirador Natural de la Cabra Montés o Puerto del Viento

Diputación de Málaga

Mirador Natural de la Cabra Montés o Puerto del Viento

Desde este mirador tenemos una amplia panorámica además de ser un lugar excelente para la observación de aves.

Las vistas hacia el noroeste alcanzan hasta la ciudad de Ronda, hacia el sureste ofrecen la primera visión de la zona norte del parque natural, entre Pico Blanquilla (a la derecha) y Puerto de los Empedrados (a la izquierda).

Uno de los animales más emblemáticos de la Serranîa de Ronda es la cabra montês (Capra pyrenaica hispanica), un ungulado salvaje endêmico de la Penînsula Ibêrica que estuvo al borde de la extinción hace medio siglo. De las cuatro subespecies descritas, dos se consideran extintas una tercera se localiza en la Sierra de Gredos y la cuarta, con presencia en Andalucîa, se denomina comúnmente como cabra de Ronda, ya que es esta comarca uno de los refugios naturales de la especie y un lugar pionero en su conservación como especie de caza.

La adaptación al medio montañoso es espectacular, desplazándose por riscos y despeñaderos con pasmosa facilidad, representando a la perfección el ideal de adaptación a la vida más agreste y salvaje. De los 40.000 ejemplares de cabra montês, 30.000 se localizan en Andalucîa. En estos parajes se calcula una población de 4.000 ejemplares, un 10% de la población total.

Las cabras son animales gregarios que forman manadas por sexos, machos de diferentes edades por un lado y hembras con las crîas, por el otro. Los rebaños de los machos suelen ser mucho más numerosos, de más de 100 ejemplares, y en el otoño, durante el celo, buscan a los de las hembras. Las peleas entre machos en la êpoca de apareamiento tienen como cenit el entrechocar de los cuernos, que alcanzan hasta el metro de longitud, una forma de dirimir la capacidad reproductiva de los individuos.

La especie muestra diferencias entre machos y hembras o dimorfismo sexual. Las hembras son más pequeñas (40 kg frente a los 75 kg de los machos), tienen los cuernos más cortos (unos 25 cm) y su pelaje no tiene las caracterîsticas manchas negras que diferencian a los machos de más edad. En ambos casos pueden alcanzar los 20 años de edad, años que quedan registrados en forma de anillos de crecimiento o medrones en los cuernos. Los chivitos vienen al mundo tras cinco meses de gestación entre marzo y junio, cuando la hierba es más abundante y tierna.

En la actualidad, las poblaciones de cabra montês están aumentando en número y en dispersión, colonizando nuevos territorios. Al no contar casi con depredadores naturales, en algunas sierras se han producido muertes masivas por la sarna sarcóptica, enfermedad cuya virulencia aumenta con el hacinamiento y el mal estado de salud de las cabras. La densidad idónea de estos herbîvoros es de un ejemplar por hectárea, de modo que a la vegetación le dê tiempo de recuperarse y sustentar una población sana. Por todo ello la especie está considerada como Vulnerable según el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

Mirador