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Cueva de Doña Trinidad

Diputación de Málaga

Cueva de Doña Trinidad

ID.LIG

44

 

DESCRIPCIÓN GENERAL

La Cueva de Ardales o de Doña Trinidad se localiza en la falda norte del cerro de la Calinoria, a algo menos de 2 kilómetros al este de Ardales. Se trata de una cavidad natural de más de 1.500 metros de recorrido, formada a consecuencia de la meteorización química de los materiales dolomíticos y calizo-dolomíticos de su entorno. Pascual Madoz la cita en 1850 en una amplia descripción que refiere su descubrimiento en el año 1821, a consecuencia de un terremoto que abrió la hasta ahora única boca de acceso. La espectacularidad de sus espelotemas atrajo la atención de Trinidad Grund, que la adquirió y acondicionó para su visita, dotándola de escaleras de acceso a mediados del siglo XIX, como complemento al negocio termal de su propiedad localizado en la vecina Carratraca, convirtiéndose así en la primera cueva turística de España.

En 1918 el abate Henry Breuil visita la cueva y descubre motivos grabados y pintados de arte paleolítico en su interior. Pese a ser declarada Monumento Nacional en 1931, sufre expolio y abandono hasta que en 1985 se inicia un proyecto de recuperación y estudio que ha producido importantes aportaciones científicas en el marco del tránsito de las sociedades prehistóricas del Paleolítico Medio al Neolítico en el contexto andaluz.

La Cueva de Ardales es un buen exponente del Arte Paleolítico Andaluz; tanto es así que es el único yacimiento arqueológico malagueño incluido dentro del Itinerario Cultural Europeo “Caminos de Arte Rupestre Prehistórico”. Se han documentado numerosas representaciones de animales (ciervas, caballos, cabras, ciervos, pez e indeterminados) y muchos otros símbolos, asociados ya al hombre anatómicamente moderno, el Homo sapiens. Generalmente son motivos grabados con un útil de sílex, el extremo de un punzón de hueso, asta, madera, o los dedos sobre las superficies más blandas. Los animales están pintados en rojo, amarillo-ocre o negro. Destacan las manos negativas paleolíticas, un motivo con 30.000 años de antigüedad, de las que solo se han encontrado 28 en los más de 360 yacimientos rupestre paleolíticos existentes en Europa.

Recientemente se han producido importantes avances en el conocimiento de los neandertales, pues se ha datado algunas de las muestras de arte rupestre de la Cueva de Ardales, dentro de un proyecto que también investiga la cueva de Maltravieso (Cáceres) y la cueva de la Pasiega (Cantabria), aportando una cronología de unos 65.000 años, más de 20.000 años antes de la presencia del Homo sapiens en la península ibérica, lo cual prueba que esta otra especie tuvo lenguaje, cognición avanzada y pensamiento simbólico. Son las obras de arte más antiguas que se conocen en el planeta.

En las zonas cercanas a la entrada se han localizado evidencias de ocupación por bandas neandertales, gracias al hallazgo de objetos de piedra tallada, propios de estos grupos. La cueva se sitúa como hábitat estacional de grupos humanos de cazadores-pescadores-recolectores que se movían entre el litoral y este territorio a través del valle del Guadalhorce, probablemente entre la primavera y el otoño. Estas bandas tendrían intenciones cinegéticas, pero buscaban recursos líticos, y practicaban la pesca en los ríos y la recolección de semillas, plantas, ceras, resinas, etc. El uso continuado de la cueva supuso su consolidación como espacio ideológico a lo largo de miles de años. De hecho, otro de los aspectos destacados de esta cueva consiste en la documentación de elementos empleados para la iluminación de la cavidad durante el Paleolítico Superior. Algunos son fijos, adaptando para su uso como lámparas algunas estalagmitas, y otros móviles.

La cavidad también fue utilizada durante el Neolítico y la Edad del Cobre, al menos como lugar de enterramiento.

La visita a la cueva, muy recomendable, se puede concertar a través del Centro de Interpretación de la Prehistoria en Guadalteba, situado en Ardales.

Esta cavidad presenta un potencial faunístico entomológico muy grande.

 

DESCRIPCIÓN GEOLÓGICA

Esta cueva, prácticamente horizontal, se emplaza sobre mármoles blancos y azules sacaroides del Trías, perteneciente a las Unidades Frontales de las Cordilleras Béticas. Se desarrolla en dos niveles denominados Galerías Altas y Galerías Bajas. En su interior hay grandes salas con pequeñas galerías que las unen entre sí, alcanzando 1577 metros de longitud.

 

INTERÉS

Geomorfología, Hidrogeología, Espeleología.

 

ACCESO

Localizada al SE de Ardales. Se circula por pistas unos 3 km.

 

TIPOLOGIA LIG

Modelado kárstico. Cuevas y simas.

Lugares de interés geológico