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El Mediterráneo, segunda zona del mundo más afectada por el cambio climático

Diputación de Málaga
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El Mediterráneo, segunda zona del mundo más afectada por el cambio climático

Tan solo la Antártida presenta peores datos y afectaría gravemente a la agricultura, pesca y, por tanto, la alimentación

El informe ‘Impactos socioeconómicos del cambio climático en el Mediterráneo’, encargado por la Fundación Partners for Reasearch and Innovation in the Mediterranean Area (PRIMA) y el Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMeD), revela la delicada situación de la cuenca del Mediterráneo a causa de la crisis climática.

El estudio, recogido por La Opinión de Málaga en este artículo, refleja que se trata de una cuenca que es uno de los puntos críticos de diversidad biológica del mundo, caracterizada por un alto nivel de endemismo y riqueza de especies, que abarca una amplia gama de ecorregiones marinas, de agua dulce y terrestre.

Segunda zona más afectada

La cuenca del Mediterráneo es la segunda zona del mundo más afectada por el cambio climático. Solo la Antártida presenta peores datos. El impacto en los países mediterráneos es brutal: afecta directamente a la agricultura y a la pesca. Y, por extensión, a la alimentación. Los expertos subrayan la necesidad de buscar soluciones.

Impacto socioeconómico

El estudio se centra en el impacto socioeconómico del cambio climático en el área mediterránea, que ha sido menos estudiado que el biofísico, probablemente debido a su complejidad.

“La región enfrenta graves amenazas que incluyen estrés hídrico, deterioro de la producción de alimentos, seguridad alimentaria, desertificación y contaminación severa, por mencionar solo algunos”, resalta la monografía.

“Estas amenazas se han visto exacerbadas en las últimas décadas por el aumento de la demografía (la región suma más de 500 millones de personas, el doble que hace 40 años), la migración a zonas urbanas, el turismo (es el primer destino del mundo) y, lo que es más importante, el cambio climático”, añade.

El Mediterráneo aumenta su temperatura un 20% más que el resto

Un dato alarmante: el Mediterráneo sufre un aumento de temperatura un 20% superior a la media mundial. Es un verdadero ‘foco’ de cambio climático”, alerta Octavi Quintana, director de PRIMA y coordinador del estudio en su introducción.

Victoria Reyes-García y Esteve Corbera, ambos catedráticos de Investigación de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), proponen que las amenazas subyacentes exacerbadas por el cambio climático deben abordarse de manera conjunta en toda la región y con un enfoque multidisciplinario.

El impacto de la crisis climática en el área mediterránea será “muy importante” y, en consecuencia, “se extenderán las desigualdades y el malestar social”.

Irina Solovyeva y Elena Xoplaki, de la Universidad Justus Liebig de Giessen, analizan los “obstáculos” que enfrentan los científicos para realizar una evaluación adecuada. Y también los que hallan para transmitir recomendaciones que ayuden “a los tomadores de decisiones en sus decisiones difíciles”.

Destaca la dificultad que tienen los dirigentes para seguir las  recomendaciones científicas, especialmente cuando afectan gravemente a grupos específicos de personas, “incluso si son una minoría”.

Subirats resalta que el enfoque que ha predominado hasta ahora en la elaboración de políticas medioambientales en Europa y en los países de la ribera sur del Mediterráneo en los últimos años ha sido “básicamente regulatorio, reactivo y jerárquico”. Aconseja buscar otros caminos para “generar visiones compartidas y evitar políticas regulativas”, basadas en “la prohibición”.

Un enfoque panmediterráneo para la política medioambiental

“En el caso medioambiental, si se aplica una política regulativa, la gente no verá el beneficio hasta pasado cierto tiempo, pero los afectados saldrán rápidamente a protestar en contra de la medida”, expone Subirats. En el Mediterráneo es aún más complicado aplicar cualquier política por las enormes diferencias existentes entre territorios.

“Sin duda, la situación de emergencia climática requiere una acción rápida, pero también con suficiente acomodación, incentivo y capacidad de construcción de consenso para avanzar y aprender de estos avances y ampliar horizontes”, concluye.

El mensaje principal de la monografía es que existe “un alto grado de consenso sobre el impacto biofísico del cambio climático en la región”. Sin embargo, no existe tal consenso a la hora de establecer cómo abordarlo.
Porque el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y las diversas formas de degradación de los recursos (contaminación atmosférica, del agua y del suelo, erosión de la tierra, etcétera) “se entrecruzan para afectar las ecologías y el tejido económico, político y social de las sociedades mediterránea”, concluyen los científicos.