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Beneficios de los huertos urbanos para frenar el cambio climático

Diputación de Málaga
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Beneficios de los huertos urbanos para frenar el cambio climático

La práctica de los huertos urbanos puede salvar el medio ambiente

Aunque pueda parecer que los huertos urbanos están de moda, no son nada nuevo. Pero sí que deberían tomarse más en cuenta pues pueden ser una solución de futuro. Los confinamientos que hemos sufrido durante la covid19 han hecho que muchas personas inicien sus propios huertos urbanos. Y es de las cosas buenas que podemos sacar de esta situación.

Alimentarnos de una manera más responsable y sostenible es fundamental para cuidar nuestro planeta. Y es que el sector de la alimentación es uno de los más contaminantes con respecto a la emisión de gases de efecto invernadero. Sin embargo, curiosamente, no se suele ver como uno de los principales problemas.

La huella de carbono producida por nuestra manera de alimentarnos es muy preocupante. Y viene derivada por diferentes aspectos: el transporte, la ganadería intensiva y el procesado y envasado de los productos. Como consecuencia, nuestra alimentación genera un impacto muy negativo en el medio ambiente.

Por ese motivo, conseguir un modelo de alimentación más sostenible y respetuoso con el medio ambiente se ha convertido en una urgencia. Según la ONU, cambiando dicho modelo podríamos reducir más de un 20% las emisiones de gases nocivos, contribuyendo a la buena salud medioambiental.

Es en este contexto donde la proliferación de huertos urbanos juegan un papel fundamental para la protección del clima.

Huertos urbanos para cuidar nuestra salud y mejorar la economía

Los huertos urbanos no sólo ayudarían a luchar contra el calentamiento global. Además, nos reportarían beneficios a nivel individual en un muy corto espacio de tiempo. Este modelo de dieta sostenible se basa en 5 principios fundamentales:
– Aumentar el consumo de alimentos vegetales.
– Reducir la basura y los envoltorios plásticos.
– Reducir el consumo de carne.
– Consumir alimentos cuyo procesado no sea contaminante.
– Reducir el consumo de productos ricos en grasas y azúcar.

Volvamos a los beneficios que nos pueden traer los huertos urbanos a nivel individual. En primer lugar, debemos plantearnos que para garantizar el máxima rendimiento de las cosechas, muchos agricultores utilizan plaguicidas. Estos productos químicos son muy perjudiciales para el ser humano. Por no hablar del tiempo que permanecen en el suelo.

Cuando cultivamos en casa, no utilizamos productos tan dañinos para eliminar pequeñas plagas y hongos. Al no buscar un rendimiento económico buscamos alimentos de la máxima calidad posible. Es decir, nada de fertilizantes.

También hay que tener en cuenta que al cultivar, tomamos conciencia de cómo la industria fertiliza alimentos fuera de temporada. Y esto, se traduce en un producto con pocos nutrientes y una muy dudosa calidad, lo que repercute en la salud.

Por otro lado, tener tu propio huerto supone un ahorro económico. Estás ahorrando el coste de transporte y envasado, por ejemplo. Además, no estás sujeto a los precios del mercado, y no malgastas, pues tienes lo que vas a consumir.

Piensa que por ejemplo con una sola maceta de tomates puedes producir kilos y kilos de tomates, por lo que podrías tener suficientes para toda la temporada.

Los huertos urbanos contra la contaminación del sector transporte

Al pensar en los huertos urbanos es inevitable tomar conciencia de la contaminación del transporte en el sector alimentario. Incluso si compráramos exclusivamente vegetales, la huella de carbono derivada del transporte seguiría siendo enorme. La cantidad de gases de efecto invernadero vertidos a la atmósfera por el consumo de productos exóticos es enorme.

El dióxido de carbono emitido por consumir productos traídos de sudamérica es más del doble que si consumiéramos más productos nacionales. Y no hace falta dejar de comer ciertos alimentos. En España podemos producir gran variedad de frutas y hortalizas gracias a clima Mediterráneo. Pero no lo estamos explotando correctamente.

Apostar por un consumo de proximidad no solo ayuda a nuestros agricultores y a nuestro propio bolsillo. Los llamados productos de kilómetro 0 son una apuesta segura en la lucha contra el cambio climático. Y no puede haber un consumo de mayor proximidad que el que te da tu propio huerto.

Nos hemos acostumbrado a que haya todo tipo de cultivos durante todo el año, sin darnos cuenta de que no es natural. Estamos acomodados y pensamos sólo en nuestras apetencias. Si recuperáramos el consumo de temporada, podríamos comer de todo sin dañar el medio ambiente ni a los agricultores.

Como en todo lo relacionado con el calentamiento global, la buena noticia es que la solución está en nuestras manos.

Los cultivos de autoconsumo reducen la utilización del plástico

Otra de las grandes ventajas de los huertos urbanos para el medio ambiente es su contribución a la reducción del uso del plástico. Los envasados utilizan toneladas de plástico que terminan en la basura en pocos días. Recordemos que hablamos de un material altamente contaminante que ocupa ya un gran espacio de nuestros mares.

Muchas grandes superficies empiezan a utilizar bolsas orgánicas para la fruta y la verdura. Es un paso. Pero lamentablemente es insuficiente. Sin embargo, cuando recogemos nuestra pequeña cosecha, no utilizamos plástico, contribuyendo a la reducción de este peligroso material. Aunque no lo parezca, es muy significativo. Y puede marcar la diferencia.

Somos conscientes de que el plástico es muy contaminante. Y también solemos pensar que al contaminar el mar, estamos contaminando también los peces que nos comemos. Sin embargo hay aspectos tóxicos del plástico que no nos planteamos. Y es que esta sustancia afecta a la salud del ser humano de manera directa.
Muchos de los plásticos que se utilizan para envolver los alimentos liberan sustancias muy nocivas en el aire, sobre los alimentos y sobre la propia bebida. Esto tiene como consecuencia que consumamos directamente dichas sustancias. Existen más de 100 tipos de plástico, y algunos están considerados como altamente tóxicos.

Con la producción de autoconsumo, los alimentos van directamente de la tierra a nuestro plato, eliminando cualquier posibilidad de contaminación. Es necesario implementar este tipo de soluciones en nuestra sociedad. Estamos en un estado de emergencia climática, y ahora más que nunca, tenemos que tomar cartas en el asunto.