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RONDA. Vuelve a Málaga con el Centro del 27

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RONDA. Vuelve a Málaga con el Centro del 27

‘Ronda’. Pablo García Baena

Ciclo literario con intención de posibilitar un acercamiento virtual a rincones de la provincia de Málaga a través de escritos de importantes autores. A lo largo de los próximos días nos adentraremos en aquellos lugares tan cercanos a todos con el ánimo de que descubramos cómo los vieron y cómo los imaginaron los poetas.


Ronda

                                  A Pedro Pérez-Clotet

   Blanca en la dicha de tu cal insomne,
Ronda del aire, de la luz y el lirio,
umbría en la nostalgia de tus huertos,
a ti mi canto.

   Serenidad de piedra ante el abismo,
mármol en vilo de sollozo y luna,
columna de equilibrio en la ruina,
ala entreabierta.

   Jinete del suicidio despeñándose
que contiene una mano absorta en brisa.
Palma extasiada que en el azul meces
tu oscura rosa.

   Surtidor que detiene su obelisco.
Ángel en vuelo inmóvil permanente,
vigía de la sima donde líquida
tiembla la estrella.

   Silencio, que hay guitarras junto al río
en corazón sonoro de la noche
y el jazmín tiende sus besos de fiebre
si canta Ronda.

   Por las calles en cuesta, por los arcos,
por la libre baranda el heliotropo
de la voz va enredando su caliente
melancolía.

   Pasan bajo la adelfa y miradores
los bríos andaluces en corceles,
enamorado el labio y en los ojos
nocturna llama.

   Surge la bailarina y sus tacones
rojos rompen el vidrio de las copas
y lenta sorbe el ascua del deseo
su impura sangre.

   Va y viene la tristeza con sus sábanas
y en el sombrío cuello de la noche
clava la voz el áureo rehilete
de la agonía.

   El agua se desploma, ¿o es el llanto?,
y un vuelo de palomas desde el tajo
sostiene en gallardía de espinelas
piedra y suspiro.


Pablo García Baena (1923-2018), poeta cordobés, comenzó su relación con la literatura con la publicación de poemas en la prensa local de su tierra natal, firmando bajo el pseudónimo de Luis de Cárdenas. En 1946 publicó su primer poemario, Rumor oculto, en la revista Fantasía. En ese mismo año fundó junto con otros artistas la revista Cántico, que supuso una gran influencia en las generaciones de poetas más jóvenes, convirtiéndose en una de las revistas más importantes de la Postguerra. Dirigió el Centro Andaluz de las Letras, aunque su logro más reseñable fue la obtención en 1984 del premio Príncipe de Asturias de las Letras.