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Diputación de Málaga

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El Plan General de Ordenación Urbanística ordena urbanísticamente la totalidad del término municipal, de acuerdo con sus características y las previsiones a medio plazo, distinguiendo dos niveles de determinaciones: Las referidas a la ordenación estructural y las referidas a la ordenación pormenorizada, cuya finalidad es tanto la de atender a la simplificación del documento normativo como la de deslindar lo que, para su aprobación, ha de ser competencia autonómica o municipal. La ordenación estructural define la estructura general y orgánica del modelo urbanístico-territorial propuesto, atribuyéndose la competencia para su aprobación a la Comunidad Autónoma. La ordenación pormenorizada, por su parte, está conformada por la ordenación urbanística detallada y la precisión de usos.

Así, el contenido del Plan General de Ordenación Urbanística debe desarrollarse con arreglo a los principios de máxima simplificación y proporcionalidad según la caracterización del municipio en el sistema de ciudades de Andalucía, por su población y dinámica de crecimiento, por la relevancia de sus actividades y recursos turísticos, por su pertenencia a ámbitos territoriales con relaciones supramunicipales significativas o por contar con valores singulares relativos al patrimonio urbanístico, arquitectónico, histórico, cultural, natural o paisajístico.

La ordenación estructural está constituida por la estructura general y por las directrices que resulten del modelo asumido de evolución urbana y de ocupación del territorio y se establece mediante las siguientes determinaciones:

  • La clasificación de la totalidad del suelo
  • Las reservas de los terrenos para su destino a viviendas de protección oficial u otros regímenes de protección pública.
  • Los sistemas generales que como mínimo deberán comprender las reservas precisas para Parques, jardines y espacios libres públicos en proporción adecuada a las necesidades sociales actuales y previsibles y las Infraestructuras, servicios, dotaciones y equipamientos que deban integrar la estructura municipal.
  • Usos, densidades y edificabilidades globales en suelo urbano y urbanizable ordenado y sectorizado.
  • Para el suelo urbanizable no sectorizado, los usos incompatibles con esta categoría de suelo, las condiciones para proceder a su sectorización y los criterios de disposición de los sistemas generales en caso de que se procediese a su sectorización.
  • Delimitación y aprovechamiento medio de las áreas de reparto en el suelo urbanizable.
  • Definición de los ámbitos que deban ser objeto de especial protección en los centros históricos de interés, así como de los elementos o espacios urbanos que requieran especial protección por su singular valor arquitectónico, histórico o cultural, estableciendo las determinaciones de protección adecuadas al efecto.
  • Normativa de las categorías del suelo no urbanizable de especial protección, con identificación de los elementos y espacios de valor histórico, natural o paisajístico más relevantes; la normativa e identificación de los ámbitos del Hábitat Rural Diseminado y la especificación de las medidas que eviten la formación de nuevos asentamientos.
  • Normativa para la protección y adecuada utilización del litoral con delimitación de la Zona de Influencia.

Asimismo, en los municipios de relevancia territorial incluirán:

  • Definición de una red coherente de tráfico motorizado, no motorizado y peatonal, de aparcamientos y de los elementos estructurantes de la red de transportes públicos para la ciudad.
  • Previsión de los sistemas generales de incidencia o interés regional o singular que requieran las características de estos municipios.

Respecto a la ordenación pormenorizada, los Planes Generales de Ordenación Urbanística establecen, con carácter preceptivo, las siguientes determinaciones:

  • En el suelo urbano consolidado, la ordenación urbanística detallada y el trazado pormenorizado de la trama urbana, sus espacios públicos y dotaciones comunitarias.
  • En el suelo urbano no consolidado, la delimitación de las áreas de reforma interior, con definición de sus objetivos y asignación de usos, densidades y edificabilidades globales para cada área. Delimitación de áreas de reparto y sus aprovechamientos medios.
  • En el suelo urbanizable sectorizado, los criterios y directrices para la ordenación detallada de los distintos sectores.
  • La normativa de aplicación a las categorías de suelo no urbanizable que no tengan el carácter de estructural y al suelo urbanizable no sectorizado.
  • Definición de los restantes elementos o espacios que requieran especial protección por su valor urbanístico, arquitectónico, histórico, cultural, natural o paisajístico, que no tengan el carácter de estructural.
  • Las previsiones de programación y gestión de la ejecución.

Por último Los Planes Generales de Ordenación Urbanística contienen las previsiones generales de programación y gestión de la ordenación estructural, los criterios y circunstancias cuya concurrencia haga procedente la revisión del Plan así como, de manera expresa, la valoración, justificación y coherencia de sus determinaciones con las que, con carácter vinculante, establezcan los planes territoriales, sectoriales y ambientales.