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Centro Cultural Provincial
Encuentros con los oficios cinematográficos
Los directores de Fotografía

Centro Cultural Provincial. Ollerías, s/n. Málaga.
Viernes 23 enero 2003 - 20:00 horas
Proyección de "Sahara", de Antonio R. Cabal (1984)
Encuentros con los oficios cinematográficos
ENCUENTROS CON LOS OFICIOS CINEMATOGRÁFICOS
Las películas no sólo las “fabrican” los actores y los directores, pues alrededor del rodaje existe un colectivo de personas con un trabajo creativo y especializado que hace que lleguen a buen fin.
Estos Encuentros sobre los Oficios Cinematográficos, organizados por el Área de Cultura de la Diputación de Málaga y coordinados por Carlos Taillefer, desean ser una aproximación entre el público malagueño y los distintos departamentos responsables de fabricar las películas.

CUARTO ENCUENTRO
El Director de Fotografía es el puesto técnico más importante y el más remunerado. Es frecuente llamarle también “Operador” y en el mundo anglosajón “DP” o “DOP”.Es frecuente citar en la contribución del éxito de una película (cinéfilos y críticos) el nombre del Director de Fotografía.
En los inicios de la Historia del Cine, una sola persona, llamada Operador, se ocupaba de todo lo relacionado con la fotografía de una película.
Actualmente se necesita un equipo importante de técnicos bajo la dirección del DOP, en contacto continuo con eléctricos y maquinistas.
Los primitivos operadores de cine mudo hacían girar una manivela de la cámara, encuadraban, enfocaban y también realizaban sobre la marcha algunos de los trucajes. En aquella época la velocidad de la cámara era de dieciseis fotogramas por segundo como media (dos vueltas de manivela por segundo o 120 por minuto).
El cine, al principio, utilizaba lo más posible la luz del sol (los soportes - la película – eran poco sensibles y la iluminación artificial muy primitiva). Los operadores de Cine tienen otra influencia, además de la fotografía: la iluminación teatral.
El primer efecto fotográfico, en exteriores, que rompió con la luz plana, fue el contraluz.
En el mundo anglosajón algunos Directores de Fotografía han sido primero eléctricos y luego han dado “el salto” a Operador.
El Director de Fotografía es el autor de la luz de la película. Su importancia la consigue sobre todo al final del cine mudo con la llegada de la película pancromática – hasta ese momento en el cine se trabajaba con película ortocromática -.
La película de blanco y negro pancromática era sensible a todos los colores del espectro y toleraba el uso de lámparas incandescentes ( de luz roja).
En el año 1927, la Fotografía de Cine se incluye en los primeros Oscar al incorporar el Oscar en la especialidad de Director de Fotografía (Cinematographer). El primer Oscar fue para la fotografía de la película “Amanecer” (Sunrise) dirigida por F. W. Murnau. Los directores de fotografía fueron Carl Struss y Charles Rosher.
Con la llegada del Cine Sonoro, las cámaras ruidosas se encierran en unos “Blimp” (Forro, funda insonorizada), y los operadores y Directores de fotografía lo tienen muy difícil.
El sonoro también obliga a cambiar las fuentes de iluminación ya que las lámparas de vapor de mercurio y las de Arco, que hacen ruido, quedan suprimidas en los rodajes de los Estudios.
El auténtico reinado de los Directores de Fotografía llega en la época del Star System. Aparece la figura del Operador oficial de las estrellas. Así por ejemplo, William Daniels ilumina siempre a Greta Garbo, o Lee Garmes ilumina siempre a Marlene Dietrich.
Esta práctica no es frecuente en Europa, donde aparece históricamente una relación muy especial entre el Director de Fotografía, el Director de Arte y el Director de la película, y los actores no son el punto de mira y centro absoluto de todo.
En 1941 el estreno de “Ciudadano Kane” de Orson Welles constituye un gran acontecimiento, entre otros aspectos por su fotografía. La novedad visual (cosa infrecuente en aquella época) era el uso de los objetivos Gran Angular y una gran “profundidad de campo”, así como “contrapicados de la cámara” que permitían ver los techos de los decorados.
El sistema exclusivo –Technicolor – apareció a principio de los años 30 en versión Bicroma y a finales de los años 30 en versión Tricroma. Un ejemplo significativo de este sistema fue en 1939 la película “El Mago de Oz” de Victor Fleming.
Para el Director de Fotografía, el Technicolor tenía muchos incovenientes, ya que suponía la “intervención” en el diseño de la película de consejeros oficiales de la casa Technicolor. Este sistema exigía una iluminación colosal, que además provocaba un calor infernal.
La llegada del Scope en los años 50, impuesto por los productores en los años 60, que querían jugar la carta del espectáculo frente a la televisión, fue para los Directores de Fotografía una nueva fuente de problemas, sin las compensaciones que tenía el color.
La calidad del sistema Scope creó al principio muchos problemas: los primeros objetivos anamórficos tenían muy poca definición, las emulsiones tenían mucho grano, los primeros planos deformaban mucho. Todos estos obstáculos fueron desapareciendo poco a poco.
Posteriormente fueron llegando otras revoluciones: el salir fuera de los estudios para rodar, primero con el Neorrealismo italiano y luego con la Nouvelle Vague francesa. La fotografia de cine se hizo menos amanerada, menos glamurosa, más rígida y también más cerca de lo cotidiano. El Director de Fotografía G. R. Aldo en Italia y Raoul Coutard en Francia fueron los artífices del cambio a finales de los cincuenta y principios de los años 60.
La innovación de Raoul Coutard en la película “Al final de la escapada” (1960) de Jean Luc Godard, consistió, siguiendo los deseos del Director que quería que los actores y la cámara se pudieran mover libremente en todos los sentidos, en liberar el decorado de todo ese denso sistema de iluminación. Para ello se utilizó una luz indirecta, obtenida dirigiendo los focos hacia el techo (rebotandola). Este estilo de fotografía tuvo una gran influencia incluso entre los Directores de Fotografía norteamericanos. Como reacción a esta fotografía de lo “natural” aparece en los años 70 otra moda: la del color poco saturado, asociado a un difuminado de los contornos por difusión, más cerca de la pintura impresionista que de la fotografía de Estudio.
Para responder a estos nuevos gustos, los fabricantes sacaron nuevos tipos de proyectores (Focos), llamados Soft Light, que dan una luz reflejada, suave y difusa, ya que, en lugar de orientarse directamente al actor, se dirige hacia el fondo de una caja que la devuelve (rebota).
El gusto fotográfico de los años 80 vuelve a poner en primera fila los colores vivos y la la luz precisa y dura, dejando en un segundo plano los efectos elaborados de Estudio y las sombras de otros tiempos.
Las nuevas posibilidades técnicas permiten actualmente una fotografía totalmente natural; los proyectores llamados “HMI” luz día, que consumen poca electricidad, despiden poco calor y ayudan a equilibrar los interiores y los exteriores, han sido un enorme avance. También están los objetivos ultraluminosos de gran abertura, y sobre todo, las últimas emulsiones de negativo que permiten rodar de noche en condiciones de poca luz, condiciones reservadas hasta entonces para el blanco y negro.
Los primeros Operadores eran antiguos fotógrafos que aprendían el oficio sobre la marcha. Ahora, las bases del oficio se enseñan en la mayor parte de las escuelas de cine, o por la vía del Meritoriaje, pasando por todo el escalafón del departamento. Una de las cuestiones más discutibles del trabajo y más problemáticas es la que separa el encuadre del plano de la iluminación propiamente dicha. En Estados Unidos, el Director de Fotografía debe respetar una norma sindical imperativa, que le prohibe al D.P. ocuparse del encuadre. En las cinematografías europeas sí lo puede hacer. Hay partidarios de ambas opciones en todos los países.
El Gaffer (Jefe de Eléctricos) es la mano derecha del Director de Fotografía en los rodajes, en lo que se refiere a su departamento de iluminación.
El Etalonaje (filtrado y resultado final de la fotografía en las copias) es también responsabilidad del Director de Fotografía en estrecha colaboración con los técnicos “etalonadores” del laboratorio donde se procesa la película.
Los Directores de Fotografía que se han pasado a la Dirección de películas son muchos, pero casi nunca fue una situación duradera.
Entre el Director de Fotografía y aquel o aquella que tiene enfrente de su objetivo, se establece muchas veces una relación muy especial: uno “observa” y el otro se siente “observado”. Son frecuentes las parejas entre cámaras-directores de fotografías y actrices.
El Director de Fotografía es un pintor, pero un pintor muy singular porque procede por Sustracción.
En la actualidad hay una gran cantidad de elección de distintas emulsiones con muy diferentes sensibilidades y posibilidades tanto para las películas Negativas, como para la películas Positivas (Copiado).
Los dos fabricantes más importantes de películas son KODAK (USA) y FUJI (JAPON). Hace tiempo desapareció una película europea: AGFA GEVACOLOR. También hubo películas Rusas y Polacas ( ORWO y otras), pero en la actualidad todas estas han desaparecido.
La elección entre el Blanco y Negro y el Color suele estar decidida de antemano por las leyes del mercado. Una película que no está rodada en color no tiene muchas posibilidades de venderse a una Televisión.
El Director de Fotografía está obligado a utilizar todos los medios disponibles (ayudas de iluminación artificial, filtros, etalonajes...) para tratar de producir una imagen más o menos coherente, una “continuidad” del luz lógica. Es lo que se llama “raccord de luz”. También debe de haber una armonía entre los interiores y los exteriores.
Los modelos sobre los que se basa un Director de Fotografía pueden ser otras películas, pero también grabados, pinturas,fotos o documentos de época para las películas históricas.
El hecho de que una película ambiciosa trate de tener “Su propia Luz” es un fenómeno reciente.
Néstor Almendros ofreció sus sistemas de trabajo (escribió un libro e hizo un programa de televisión), como esfuerzo generoso por desmitificar los métodos del Director de Fotografía y poner a disposisción de todo el mundo su experiencia.
El equipo del Director de Fotografía cuenta tambien con: El “cámara” o Segundo Operador, el Ayudante de cámara (Foquista) y el Auxiliar de cámara. El Jefe de Eléctricos (Gaffer) y el Jefe de Maquinistas son también estrechos colaboradores... El Foto Fija pertenece tambien al equipo de cámara, pero su trabajo está relacionado con la publicidad y la promoción de la película. El trabajo del Foto Fija como oficio reconocido data de 1918 y ha pasado por diferentes consideraciones a lo largo de los años.

JAVIER G. SALMONES
Nacido en Madrid. Licenciado en la Facultad de Ciencias de la Información (Rama de Imagen) (Universidad Complutense de Madrid). Sus inicios fueron en el NO-DO (Noticiarios y Documentales) de donde han salido algunos excelentes Directores de fotografia del Cine Español (“escuela donde se rodaba todos los días”).
Trabaja en cine desde 1983 y es un Director de Fotografía con amplia experiencia en el campo publicitario, documental y el video - clip. Es una persona enormemente sensible y conocedora de la pintura a lo largo de la historia. Inquieto y cinéfilo, arriesga mucho en su trabajo, a veces trabajando muy “al límite”.
En 1995 es nominado a los premios Sant Jordi por “Monturiol” de Francesc Bellmunt. En 1996 obtiene el premio “Prisma a la mejor fotografía” por “Mi nombre es sombra” de Gonzalo Suarez, otorgado por la A.E.C (Asociación Española de Obras fotográficas cinematográficas).
En 1999 es nominado al Goya a la mejor Fotografía por “La lengua de las mariposas” de Jose Luis Cuerda.
En 2000 obtiene el premio a la mejor fotografía en el Festival de Cine Internacional de Avancas (Portugal) por “Finisterre” de Xavier Villaverde.
Javier G. Salmones ha realizado la fotografía de más de 40 largometrajes. “Sahara” (1983) fue su primer trabajo, que hoy podemos disfrutar en pantalla grande. Entre sus últimas películas están “Romasanta” de Paco Plaza (2003), “El oro de Moscú” de Jesús Bonilla (2002), “Trece Campanadas” de Xavier Villaverde (2002), “Lázaro de Tormes” de Fernando Fernán Gomez (2000).
Otras películas destacadas son “Noche de Reyes” de Miguel Bardem, “La voz de su amo” de Emilio Martinez Lázaro, “El arte de morir” de Alvaro F. Armero. “Nadie conoce a nadie” de Mateo Gil. “Lluvia en los zapatos” de María Ripoll, “Mirada Liquida” de Rafael Moleón, “Allegro man non tropo” de Fernando Colomo, “Shooting Elizabeth”” de Baz Taylor, “Continental” de Xavier Villaverde, “Mis Caribe” de Fernando Colomo, “El elegido” de Fernando Huertas.
En la actualidad prepara dos proyectos internacionales: “Rottwailer” de Brian Yazna (Pre producción) y “Day of wrath” de Adrian Rudomin (Pre producción).
Es miembro de la AEC (Asociación Española de Autores cinematográficos) y de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España (en el apartado de Directores de Fotografía).
PORFIRIO ENRIQUEZ
Nacido en la Rioja en 1943. Inicia su vida profesional en distintas televisiones. Entre 1967 y 1969 cubrió como enviado especcial algunos de los conflictos que se produjeron en el mundo, a través de TVE.
Numerosos trabajos para cadenas de Tv de Japón, Alemania, Finlandia, Francia, Estados Unidos, Italia, Gran bretaña, Portugal...
En TVE trabaja como Director de Fotografía en “Los libros”, “Los Ríos”, “Con otro acento” “Pepe Carvalho”.
Numerosos documentales y series para televisión: “Curro Jimenez”, “Huellas de luz”, “La otra familia”.
Diseñador de iluminación de numerosos edificios, entre ellos –Mercado Puerta de Toledo – Planet Hollywood de Madrid, Museo del cine de Valladolid y otros. Como Director de Fotografía de Largometrajes tiene una veintena de ellos. Entre los últimos están: “Lugares Comunes” de Adolfo Aristarain (2002), “Apasionados” de Juan José Jusia (2002), “Valentín” de Juan Luis Iborra (2001), “Martin Hache” de Adolfo Aristarain (1997).
Porfirio Enriquez es miembro fundador y vocal de la junta directiva de la A.E.C. (Asociación Española de Autores de obras fotográficas cinematográficas).
Fundador y Vicepresidente de la Asociación Cultural Madrid Imagen.
Director de la “Semana de Cine Iberoamericano de Villaverde (Madrid).
Miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, Miembro de European Film Academy (EFA).
Ha sido nombrado en el 2003 Director del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva.
Sahara
Antonio R. Cabal (1984) (Estrenada en España en Febrero de 1985 en el cine Palacio de la Música, Gran Vía, Madrid). V.O. en Castellano con SUBTITULOS EN FRANCES.

El “Sahara” es un océano de arena... el vacío. Pero también es una película de atmósfera donde se confunden los límites de la realidad que entraña la aventura del rodaje con la fantasía que viven los protagonistas de la ficción.
Javier y Rafa, dos jóvenes españoles, atraviesan el desierto sahariano bajo la inmensidad calcinada de un paisaje insólito. Allí encontrarán la amistad, el riesgo, la aventura... y a Florence, una chica francesa que se cruzará en el camino despertando un mundo de sensaciones...
Juntos se enfrentarán a los “piratas del desierto”, ladrones nigerianos en busca de la presa aventurera.
Juntos vivirán la magia de los Tuaregs, habitantes milenarios del desierto, guardianes de tesoros imaginarios... y juntos sufrirán el destino de la arena... Pero sólo Javier conocerá a “Unma”, la pequeña y misteriosa Tuareg.
“Sahara” es la aventura posible que a todos nos gustaría vivir.

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