| Actriz nacida en Málaga en 1770. En 1788 comenzó su debut en las tablas gracias a la influencia de su padre cerca de los comisarios de la Junta de teatro. Actuó en un teatro particular en la calle del Barco, pasando más tarde a la compañía de los Sitios Reales donde el conde Floridablanca, que contempló su actuación, la recomendó para que fuese contratada en Madrid en la compañía que actuaba en el teatro del Príncipe.
En 1791 alcanzó un triunfo resonante ejecutando el papel de sultana en el drama La esclava de Negroponto. En pocos años, gracias a su tesón y a sus constantes estudios, superó a Tirana, a Juana García y a Gabriela Leporta, tres formidables competidoras. En 1798 ejecuta en el teatro de la Cruz lo mejor de nuestros clásicos: El desdén con el desdén, La casa con dos puertas, El vergonzoso en palacio, y la Estrella de Sevilla, comenzando a ganar sumas importantes, hasta 25.000 reales por temporada, cantidad respetable para su tiempo. En 1804 después de representar Las bizarrías de Belisa, de Lope de Vega, elevó un memorial a los comisarios anunciando su retirada del teatro y pidiendo su jubilación. Se creyó que este proceder era un ardid para aumentar sus emolumentos, pero su determinación fue cierta.
El Ayuntamiento de Madrid resistiéndose a creerla le otorgó la jubilación interinamente sometiéndola a trabajar cuando el rey o el propio Ayuntamiento lo requiriesen. La actriz insistió reclamando su jubilación definitiva y con el apoyo de sus amigos y admiradores consiguió que le otorgasen una paga de 8.200 reales anuales. Se retiró al Pardo y entre este lugar, Madrid, Toledo, Málaga y alguna otra población, vivió retirada del teatro entregada a la más austera vida y severas devociones hasta su muerte acaecida en 1832. |