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La Diputación realiza un estudio de su consumo energético para evaluar la huella de carbono que genera

Diputación de Málaga
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La Diputación realiza un estudio de su consumo energético para evaluar la huella de carbono que genera

Se trata de cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero que se producen por la actividad de la institución provincial

Esta evaluación forma parte de la ‘Carta Verde’, una de las apuestas en la estrategia de lucha frente al cambio climático

La Diputación de Málaga ha puesto en marcha un proyecto para evaluar la huella de carbono que genera su actividad. Se trata de un paso más en su ‘Carta verde’ para la implementación de buenas prácticas de gestión medioambiental en el funcionamiento diario de la institución. Esta es una de las apuestas de la Diputación en su estrategia de lucha frente al cambio climático en la provincia.

El estudio que se está llevando a cabo sobre la huella de carbono contempla, por un lado, cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero realizadas de forma directa durante 2015 y 2016, que son las producidas por el desplazamiento de turismos, camiones y maquinaria del Parque Móvil de la Diputación;  por el consumo de combustibles fósiles en sus edificios, como gas natural, butano, propano y gasóleo; y por el uso del sistema de climatización.

Y, por otra parte, se concretarán las emisiones realizadas de forma indirecta, básicamente las producidas por el consumo eléctrico, durante los dos años pasados.

Paralelamente, también se estudiarán las medidas compensatorias puestas en marcha por la Diputación, como la superficie que está siendo repoblada gracias a las plantaciones participativas que forman parte de la campaña ‘Un millón de árboles’, y el uso de instalaciones de energías renovables.

Al respecto, la diputada de Medio Ambiente y Promoción del Territorio de la Diputación, Marina Bravo, explica que “pretendemos cuantificar cuánto contaminamos para que sea más real y, sobre todo, más transparente lo que hacemos”.

Igualmente, añade: “No se trata de medidas que se quedan en un mero estudio, sino que pretendemos una reducción de emisiones cuantificables y poder ir avanzando en nuestras medidas sabiendo cuáles son las que reducen las emisiones y qué podemos hacer para compensar la contaminación que generamos”.

Por ello, además de calcular las emisiones de CO2, se va a establecer un plan de acción para minimizar y compensar las emisiones efectuadas.

Implicación de todas las áreas y servicios

La diputada comenta que, para la realización de este proyecto, se están manteniendo encuentros con diferentes servicios y áreas de la Diputación para que se impliquen en las acciones. Además, se cuenta con el apoyo de Green Globe Sostenibilidad y Proyectos Ambientales, empresa que se encargará de la recopilación de la información necesaria para el cálculo y el establecimiento de los factores de emisión, así como del diseño y el desarrollo del plan de acción y minimización.

El estudio afectará a todos los edificios administrativos y los centros asistenciales de la Diputación en la capital, así como las residencias de mayores de Antequera y Archidona, el Vivero Provincial y la plaza de toros de La Malagueta.

Igualmente, Marina Bravo indica que se diseñará un diagrama de procesos e indicadores para medir otras emisiones indirectas durante este año, estableciendo las bases para el cálculo en años posteriores. Se trata de emisiones más complejas de cuantificar y generadas, por ejemplo, por la producción de materiales adquiridos por la institución y por los desplazamientos de los trabajadores en vehículos privados.

Avance en RSC

“La evaluación de la huella de carbono -precisa- es un estudio que ya están haciendo muchas empresas, pero, hasta ahora, es poco habitual en las administraciones públicas, por lo que estamos muy ilusionados con este proyecto”.

Es una iniciativa que, además, forma parte de la estrategia de la Diputación de Málaga en materia de responsabilidad social corporativa (RSC), que incluye un conjunto de 126 acciones centradas en aspectos medioambientales, sociales y relacionados con el buen gobierno.

Papel reciclado y luces LED

La diputada resalta que este proyecto pretende conseguir una mejora ambiental de los edificios que forman parte de la Diputación. Y recuerda que se están aplicando medidas como el uso del papel reciclado, la sustitución de luminarias por luces LED, una apuesta por las compras sostenibles y la reducción del consumo de papel con una progresiva implantación de la Administración electrónica, entre otras actuaciones.

Marina Bravo incide en que todo ello es una muestra del compromiso firme de la Diputación de Málaga para la protección del medio ambiente, la mejora de nuestro entorno y para lograr un funcionamiento más sostenible.

Y se enmarca  en la estrategia de lucha frente el cambio climático en la provincia, a través de “I Love Málaga Viva” (www.malagaviva.org), con el reto de la plantación de un millón de árboles hasta 2020.

Esta estrategia incluye un conjunto de actuaciones que se encuadran sobre tres pilares básicos: la reducción de las emisiones de CO2 y la lucha contra la erosión; el aumento del uso de energías renovables y la mejora de la eficiencia energética.