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 | Fecha de Acuerdo del Nombramiento: 15 de Junio de 1998 |
 | Fecha de Entrega: 14 de Julio de 1998 |
 | Lugar de Entrega: Palacio Provincial |
Nace Emilio Prados en Málaga, en 1899, en el seno de una familia acomodada
que por aquel entonces vivía en el número 3 de calle Strachan. Sus primeros
conocimientos los adquiere en el conocido colegio de párvulos de Don Ventura, al que
también acudió Vicente Aleixandre. Posteriormente, cursará estudios medios en la
Residencia de Estudiantes de Madrid, donde contacta con Lorca y Juan Ramón Jiménez.
Su labor literaria tuvo comienzo durante 1920, en el sanatorio suizo de Davos, donde
estuvo un período de tiempo restableciéndose de su deteriorada salud. Recuperado,
vuelve a la Residencia donde comienza los estudios de Filosofía y Letras, y Farmacia,
pero muy pronto marcha a la Universidad alemana de Friburgo para continuar aquellos
estudios de Filosofía.
En su constante peregrinar conoce a Picasso en París, y tras una breve estancia en
Madrid, vuelve a su ciudad natal donde recibirá de su padre la imprenta Sur, y de
cuyas máquinas surgirá la revista “Litoral” que dirigió con su íntimo amigo Manuel
Altolaguirre, a los que se les unirá posteriormente los también poetas malagueños
José Moreno Villa y José María Hinojosa. Es en esta emblemática imprenta malagueña,
cuando entre los años 25 al 30 surgirá la poesía más genuina de la Generación del 27.
Hacia 1930 sufre una profunda crisis que se agudiza en 1934 con la muerte de su padre,
más tarde y tras el levantamiento militar del 18 de julio, se dedica con entusiasmo a
la causa republicana y a la defensa de Madrid donde leyó en la radio su conocido poema
"Ciudad Sitiada".
Con posterioridad, ya en Valencia, edita “Homenaje al poeta Federico García Lorca”
y “el Romancero general de la guerra española”, siendo galardonado en 1937 con el
premio Nacional de Literatura. Después de colaborar durante un tiempo con Antonio
Machado en Barcelona, se exilia en 1939 en París y luego a México. Es en esta etapa,
y hasta su muerte, cuando desarrolla su mejor poesía, y el libro más representativo
"Jardín Cerrado", en que pese a ser un poeta no siempre fácil, según sus estudiosos y
analistas, profundiza fundamentalmente en tres temas capitales, la soledad, la muerte
y la nostalgia.
Durante su etapa final mexicana será acogido en la casa de Octavio Paz, escribiendo
poesía y reeditando Litoral. Trabajará además como un modesto maestro, al estilo de la
Institución Libre de Enseñanza en el colegio Luis Vives, pero con grandes privaciones.
No quiso volver a su recordada y amada Málaga, aunque era constantemente reclamado por
sus familiares y amigos hasta que muere el 24 de abril de 1962. Pese a ello y en
palabras suyas, logró criar a un huérfano español abandonado en la calle y de los
peligros más horribles, ¡hoy es mi hijo!.
En definitiva, fue Emilio Prados uno de los poetas más representativos de la
Generación del 27, junto a su inseparable amigo Manuel Altolaguirre, siendo desde
joven una persona muy comprometida socialmente, con una rebeldía que utilizó al
servicio de su compromiso político y republicano, a pesar de que nunca se afilió a
ninguna facción o partido político. Loables actitudes y méritos personales reconocidos
en vida, a los que se han unido póstumamente otros muchos en forma de actos,
conferencias, exposiciones, lecturas poéticas o premios de poesía que llevan su nombre,
además de diferentes distinciones públicas como ser nombrado “Hijo Predilecto de la
Provincia de Málaga” por parte de la Diputación Provincial en acuerdo tomado el 15
de junio de 1998, acto celebrado en el Palacio Provincial el 14 julio de ese mismo
año.
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