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Cuento y leyenda de Sedella

Diputación de Málaga

Cuento y leyenda de Sedella

Es posible que su nombre venga del término latino “sedilia”, que en el Bajo Imperio romano significaba emplazamiento rural.

  • Gentilicio:

Sedellanos.

  • Leyenda:

En sus leyendas, Sedella recoge un gran número de fábulas relacionadas con las ya consabidas y relatadas en ocasiones anteriores, como son las que hacen referencia a tesoros escondidos que aún están por aparecer, cabras y otros animales con antorchas en los cuernos para dar la sensación de que un poderoso ejército estaba sitiando durante la noche la fortaleza árabe, pasadizos ocultos que comunican zonas estratégicas, etc. De todas las que podíamos citar una destaca por ingeniosa; se trata del relato al que se le atribuye el nombre del pueblo. Según este relato, cuando a Isabel la Católica fueron a darle noticias del pueblo y de una batalla que había tenido lugar en las cercanías de la villa (es probable que la leyenda se refiera al enfrentamiento habido entre los musulmanes encabezados por El Zagal y las tropas cristianas, que dio lugar al origen del nombre del arroyo de Matanza), antes de que el mensajero acabara de relatar los hechos, la reina sentenció: “Sé de ella”. De ahí la versión poco sostenida históricamente perosin duda muy de leyenda del nombre de Sedella.

Una leyenda un tanto macabra, cuenta la historia de Moreno Arce, más conocido por Morenito, hijo y vecino de la villa, que vivió a finales del siglo XVI. Este mozalbete, pendenciero y bravucón, era conocido por sus fechorías. Se cuenta que en un almuerzo, oyó al capataz de la cuadrilla de segadores insultar a su padre. El impetuoso mozo, sin mediar palabra alguna, se precipitó sobre el capataz, le cortó la oreja y sentado sobre él, ya desorejado, terminó de comer. Denunciado por un primo suyo por todos sus crímenes y fechorías, fue encontrado en una cueva, siendo ajusticiado y posteriormente descuartizado, y como escarmiento que sirviera para toda la población, se ordenó que sus miembros fueran esparcidos por el camino de acceso al pueblo. Esto dio lugar a que el camino se denominara por tramos según la parte del reo que le había correspondido, es decir; tramo de la cabeza, tramo de la pierna, tramo del brazo. etc.

Una tradición curiosa es la del Domingo de Ramos, de proyección en toda la cristiandad, que propone a sus creyentes que en este día se estrene una prenda de ropa, o algo de ponerse, la cuestión es estrenar, pero en Sedella, esta tradición adquiere una dimensión especial al añadirle la peculiaridad de que era menester no lavar, porque quien lo hiciese corría el riesgo de que le enfermasen las manos y le saliesen verrugas.

 

Crónicas y leyendas
CP 29715