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Cuento y Leyenda de Almáchar

Diputación de Málaga

Cuento y Leyenda de Almáchar

Su nombre proviene de las palabras árabes “maysar” o “machar”, que quiere decir pradera o tierra de prados. Hay también quien interpreta la palabra árabe “al machar” como cortijo. Al igual que los pueblos de la mayoría de la zona, fue poblado durante la dominación árabe.

  • Gentilicios

Almachareños.

Entre las curiosidades de esta localidad encontramos la peculiar forma que los mozos tenían de pedir lamano o ennoviarse. El protocolo exigía que una mujer  que debía pertenecer a la familia del chico hiciera las veces de embajadora, acercándose hasta la casa dela pretendida con el fin de anunciar al padre la buenanueva de que su hija era pretendida y acordar la fecha para la visita del futuro novio. Llegado el día, el mozo,vestido para la ocasión, se presentaba en casa de la moza y delante del futuro suegro recitaba la largalista de sus buenos y nobles propósitos. Concluido el recitado, era el padre el que largaba un extenso sermón sobre las intachables y numerosas virtudes desu hija y de todo lo que debía cumplir el pretendiente si quería su consentimiento. Si la novia aceptaba el compromiso, el novio tenía la obligación de acudir  todos los miércoles, sábados y domingos a visitarla.

  • Leyenda:

Una leyenda que forma parte de la historia del pueblo, cuenta que unos marineros que se encontraban en medio de un gran temporal, tras naufragar el barco y cercanos a una muerte segura, se unieron en sus rogativas pidiendo ayuda, y al instante vieron un Cristo con una banda verde, al que suplicaron les sacase de la trágica situación en la que se encontraban. El Cristo de la Banda Verde, atendiendo a sus súplicas, les tendió un madero sobre las aguas, al que se pudieron asir y salvar sus vidas. Los marineros buscaron la imagen del Cristo por todos los pueblos hasta que la encontraron en Almáchar, y en agradecimiento, los náufragos le regalaron dos lámparas de plata.

Otra leyenda, nos habla de un fabuloso tesoro que los moriscos enterraron en su huida de la invasión de los cristianos en una cueva cercana al río Almáchar que atraviesa la loma del pueblo. Aún hoy, los aficionados a las leyendas de los tesoros, buscan la entrada de la cueva que, según se cree, ha sido cegada por la acumulación de arena con el paso del tiempo. La leyenda, que ha pasado de generación en generación, permanece viva en los almachareños.

 

 

Crónicas y leyendas
CP 29718