Esta web utiliza cookies para obtener datos anónimos de acceso. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.
 
×

Historia de Pizarra

Diputación de Málaga

Historia de Pizarra

El origen del núcleo urbano data del siglo quince cuando, tras la conquista de Álora, los Reyes Católicos le dan a Don Diego Romero, por sus meritorias hazañas en dicha conquista, 100 fanegas de tierra "de puerto a puerto".

No obstante, es una realidad que en los alrededores del municipio se han encontrado restos de hachas y tumbas pertenecientes a la prehistoria, asî como restos de cerámicas y puñales de los fenicios o tartesos.

De todos modos, el primer pueblo de la historia que se asentó en este têrmino fue el romano. Más tarde, en el siglo dêcimo, los árabes levantaron una iglesia mozárabe sobre la que, en siglos posteriores, se levantó la actual ermita de Nuestra Señora de la Fuensanta, y de la que sólo existen siete en la provincia de Málaga.

Pero es a partir del año 1484 cuando realmente comienza a levantarse el pueblo entre la casa solariega de Don Diego Romero (actual Palacio de Puerto Hermoso) y la Parroquia, siendo êstos los que marcan el centro del pueblo. En el censo de Floridablanca, de 1787, aparece catalogada con la categorîa de "lugar" y con la autoridad de un "alcalde pedáneo". No obstante, y con anterioridad (1748) ya consta la existencia de un litigio con Álora por el pasto de ganado de La Pizarra en têrminos aloreños. Este tipo de disputa ha sido una constante en Pizarra durante toda la segunda mitad del siglo dieciocho y primera del diecinueve; pero no sólo con Álora sino tambiên con Casarabonela y Cártama.

En consecuencia, en 1803 solicitan al monarca Carlos Cuarto dicha desunión y la concesión de villazgo. En 1818, mediante real cêdula, el rey Fernando Sêptimo se la concede. Pero, al amparo de las Cortes de Cádiz, no entra en vigor hasta 1821 aunque no es hasta el año 1847 cuando, por Real Cêdula del Tribunal Superior de Justicia, se ejecuta la resolución y concreta el têrmino municipal. Desde entonces fue creciendo la población jornalera hasta que, al poco tiempo, el pueblo sufre un estancamiento que es superado con la construcción del ferrocarril que une Málaga y Córdoba en 1859 y la carretera que une Álora con Málaga, que al pasar por Pizarra permitió salir de su aislamiento, permitiendo la mejora en la agricultura y en su comercialización, lo que provocó cambios en las estructuras agrarias.

Algunos hechos singulares han destacado en Pizarra como la celebración, el 5 de febrero de 1922 en el Palacio de Puerto Hermoso la que históricamente se ha venido conociendo como la Conferencia de Pizarra, para tratar los asuntos relacionados con la Guerra de Marruecos. Y eso que el municipio sólo existîa desde hacîa 75 años. Allî se reunieron el presidente del gobierno, Don Antonio Maura, el alto comisionado de España para Marruecos (el general Berenguer), el almirante Aznar y varios ministros, entre ellos el de la Guerra, Don Juan de la Cierva. Aquî se estudió la sumisión de El Rasauri y los proyectos de operaciones de Alhucemas, que luego llevó a cabo el general jerezano Primo de Rivera.

La población de Pizarra se reparte entre el propio núcleo urbano y las pedanîas de Zalea y Cerralba. En su territorio, de unos 64 kilómetros cuadrados, se cultivan almendros y olivar; y en menor medida cereales, leguminosas. Todo êsto en cuanto al secano (más de 4.300 hectáreas). Y en la zona de regadîo (unas 2.000 hectáreas), limoneros y naranjos. Respecto a la ganaderîa destaca la explotación de granjas de gallinas asî como la cabaña de vacuno.

Su ubicación geográfica, al pie de la sierra de su mismo nombre, logra que Pizarra disfrute de una magnîfica Naturaleza: algarrobos centenarios, almendros, higueras, nogales, olivos y árboles frutales embellecen el paisaje durante todo el año. Aquî el agua tambiên tiene su protagonismo que, procedente de la alta montaña, se reparte por ricos manantiales. En el mismo casco urbano podemos ver varias fuentes bien distribuidas y mejor surtidas.