Esta web utiliza cookies para obtener datos anónimos de acceso. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.
 
×

Historia de Canillas de Aceituno

Diputación de Málaga

Historia de Canillas de Aceituno

El origen del nombre de Canillas de Aceituno, en principio parecîa que venîa de su propio nombre, Canilla de Azzeitun, que significa olivares. Pero sin embargo se ha descubierto que no es asî. Es decir, que el nombre no viene de la "aceituna". Y es que, en la êpoca árabe, Canillas era famosa por su seda, que venîa del azeytunî. Era una seda natural y teñida la cual era muy apreciada en el Albaycîn granadino. Por ese motivo, en el actual têrmino municipal, incluso tras la reconquista, existîa gran cantidad de moreras cuyas hojas servîan para alimentar a los gusanos de seda. Todavîa se conserva en el centro del pueblo la Casa de los diezmos, donde se tributaba por la producción y distribución del azeytunî. Dicha cosa hoy es conocida como la Casa de la reina Mora, probablemente por haber sido residencia veraniega de alguna princesa árabe.

Sin embargo, no es hasta 1569, fecha decisiva en la rebelión de los moriscos, cuando se cita a Canillas como núcleo urbano de relevancia y perteneciente al señorîo del Marquês de Comares.

El hecho más destacado de esa êpoca es el asalto a la venta de Pedro Mellado, encabezado por el monfî Andrês el Xorairán, nacido en Sedella. Este acto levantó la ira del justicia veleño quien prendió y torturó a ocho moriscos, elegidos arbitrariamente y entre los que se encontraba el regidor del mismo Canillas de Aceituno. Este acto injusto tendrîa su rêplica rebelde en la Batalla del Peñón de Frigiliana. Como castigo Canillas quedó destruido y despoblado siendo su castillo arrasado por orden de Felipe Segundo en 1571.

Su casco urbano está plagado de vestigios mudêjares respetados por la cristanización. En la confluencia de las calles Agua y San Antonio se alza una algorfa moruna, arco que atraviesa la calle de lado a lado. Este artificio arquitectónico se repite en la calle Calleja y, dominando todo el pueblo, la mansión construida sobre el antiguo castillo árabe de Canillas Sazeytuno, del que se conservan los cimientos. Y es que el rey Felipe Segundo mandó demoler piedra a piedra la fortaleza para evitar nuevas concentraciones moriscas, como la ocurrida en la Rebelión de Bentomiz (1569-1570) que, según el historiador Josê Luis Jimênez Muñoz, tuvo su origen y principal centro neurálgico en la propia Canillas.

Antiguamente a economîa local se basaba en la seda y la vid, pero ambos negocios cayeron de forma estrepitosa: la seda por la reconquista cristiana y la vid por la plaga de filoxera. Con los cristianos, fue cayendo el negocio de la seda y floreciendo en del vino, hasta la terrible plaga. En cualquier caso, actualmente siguen funcionando en el pueblo una de las pocas bodegas que hay en la Axarquîa. La economîa actual se basa en la manipulación agraria que exporta aguacates y en la pequeña industria artesanal de carpinterîa, muebles y ropa.

La población de Canillas se reparte, fundamentalmente, entre el propio pueblo y los anejos de La Huerta, Los González, El Tajo, Portugalejo, Los Ruîces, Posada del Granadillo, Los Capitos, Loma de las Chozas y una parte de Rubite. Y en su têrmino municipal podremos encontrar parajes de indudable interês, como los de La Rahige, junto al rîo Almanchares, La Rábita, La Fájala o El Saltillo.