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Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon). Gran Senda de Málaga

Diputación de Málaga

Camaleón común (Chamaeleo chamaeleon). Gran Senda de Málaga

IDENTIFICACIÓN  

Reptil de mediano tamaño (28-30 cm de longitud total cabeza-cola). Cuerpo comprimido lateralmente, cabeza provista de una cresta bien desarrollada, ojos prominentes recubiertos de un párpado cónico, cola prensil y dedos opuestos en grupos de dos y tres, formando pinzas. Los ojos pueden moverse en todas las direcciones y de forma independiente uno de otro. Posee la capacidad de cambiar de color con gran rapidez gracias un complejo sistema de estructuras pigmentarias en las células de la piel. Ello le permite camuflarse con el entorno adaptado el color de lo que le rodea.

 

DÓNDE VIVE (HÁBITAT) 

Prefiere cultivos leñosos, como olivares, almendros, huertos y zonas de matorral abierto como retamares. Aparece también en solares y jardines en el entorno de núcleos de población. En general, prefiere ambientes secos y cálidos, con vegetación arbórea o arbustiva dispersa en la que refugiarse confundiéndose con sus ramas y hojas. Evita zonas de montaña y se aleja poco de la franja costera.

 

CÓMO VIVE

Especie arborícola que se alimenta de insectos voladores de tamaño medio que captura lanzando su larga y pegajosa lengua. Su estrategia de caza consiste en acechar las presas permaneciendo casi estático, aunque con un continuo movimiento de sus ojos. Una vez detectada una posible presa, se mueve con gran lentitud, dirige sus dos ojos al objetivo, logrando una medida precisa de la distancia, y finalmente lanza su larguísima lengua a una velocidad vertiginosa para atrapar a la víctima con su punta pegajosa y engrosada. Es un animal solitario, salvo en la época de celo. Pasa los meses más fríos hibernando en huecos de árboles, aunque en los días cálidos de invierno puede estar activo durante las horas más soleadas.

 

CÓMO SE REPRODUCE

El periodo de celo suele ocurrir entre finales de julio y mediados de septiembre. Los machos bajan de los árboles y arbustos y buscan activamente a las hembras. Cuando encuentran una hembra defienden el territorio en torno a ella de otros competidores. En otoño las hembras excavan una galería en el suelo, donde ponen entre 10 y 30 huevos. Las crías no eclosionarán hasta el verano siguiente. Las crías recién eclosionadas tienen por instinto el subirse rápidamente a un árbol o arbusto cerca de donde han nacido.

 

DÓNDE SE VE EN MÁLAGA Y ETAPAS DE LA GSM

Especie relativamente frecuente en las zonas donde está presente, aunque difícil de observar porque resulta complicado detectarla. Presente en una estrecha franja costera de la costa malagueña, desde Estepona hasta Maro, de forma discontinua. Se adentra por el valle del Guadalhorce, Montes de Málaga y, sobretodo, la Axarquía, donde sube a mayor altitud y se encuentran sus mayores efectivos. En la Gran Senda puede encontrarse en las etapas 1 a 10 y 29 a 35.

 

GRADO PROTECCIÓN - AMENAZA  (CATÁLOGO)

Incluida en el Listado Andaluz de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. Su principal amenaza es el deterioro de su hábitat, que ha sufrido grandes modificaciones por el gran desarrollo urbanístico de la Costa del Sol. No obstante, su distribución parece haberse ampliado en las últimas décadas, seguramente como consecuencia de la mejora del conocimiento de sus poblaciones, aunque también por animales escapados como mascotas y la suelta intencionada de camaleones en diferentes lugares.

 

CURIOSIDADES  

La capacidad de cambiar de color de los camaleones genera numerosas creencias populares que suelen alejarse de la realidad. Una de la más sorprendentes quizás sea la suposición de que al situar un camaleón en un entorno de color rojo, el animal, al ser incapaz de adoptarlo, explotaría. La realidad es que la capacidad de cambiar de color del camaleón no sólo está relacionada con el medio en el que se encuentre, con la necesidad de camuflarse, también expresa sus estados de ánimo y fisiológico. Así, los camaleones con sus colores manifiestan si están o no en celo, enfermos, se muestran agresivos o tienen sueño. El cambio de coloración obedece también a una necesidad de termorregulación.

 

ESPECIES SIMILARES (SE PUEDE CONFUNDIR CON…) 

Especie inconfundible en Málaga.

 

Más información

Meditando bajo el sol del Mediterráneo

Seguramente a usted le habrán dicho que hay que tener los pies en la tierra para tomar buenas decisiones. Los camaleones, sin embargo, son animales que prefieren vivir con sus patas sobre los árboles. Entre las ramas de acebuches, retamas o algarrobos, bien asentados, pasan horas sin apenas moverse. Se toman su vida con calma, tomando el sol, pensando cada paso que dan antes de darlo. Como las señoras mayores que en los atardeceres de verano de los pueblos sacan las sillas a la calle, ven la vida pasar pero sin perder detalle de su entorno.

Adaptados a irse por las ramas

Vivir en las ramas exige ciertas adaptaciones. Como los loros, los camaleones tienen dedos opuestos, largos y prensiles. Eso les permite agarrarse bien a las ramas y moverse entre ellas con facilidad. Aunque pueden resultar lentos de movimientos, son muy ágiles. Como los trapecistas en el alambre, se mueven por las ramas más altas y finas sin caerse.

Almorzando de incógnito en el buffet libre

El camaleón es un comensal gourmet que se permite elegir bien sus platos. Como en el self-service de un hotel, elige y coge lo que más le gusta. El camaleón espera pacientemente a que llegue una presa apetecible y se acerque a él. Sin moverse y aprovechando que su piel cambiar de color y se adapta a los tonos de lo que tiene más cerca, pasa desapercibido. Entonces hace uso de su lengua para coger su plato favorito. La proyecta para atrapar a sus presas. Como es pegajosa, cuando hace diana en el insecto que ha elegido, sólo tiene que mantener la boca abierta y esperar a que llegue directamente la comida.

Un viajero muy antiguo, un tesoro

Solamente hay camaleones en las costas de Andalucía. En Málaga tenemos la suerte de que estén presentes a lo largo de casi todo el litoral. No les gusta el frío ni la altitud, así que no se alejan mucho ni se adentran demasiado en las sierras. Probablemente hace muchos años que los camaleones cruzaron andando el Estrecho de Gibraltar, cuando el mar aún no nos separaba de África. Una vez que el mar cerró el paso los que habían cruzado se quedaron aislados. Como algunos residentes extranjeros, se adaptaron
tanto a vivir en la Costa del Sol, que ya nunca pensaron en regresar.