Esta web utiliza cookies para obtener datos anónimos de acceso. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra política de cookies.

×

Meloncillo (Herpestes ichneumon)

Diputación de Málaga

Meloncillo (Herpestes ichneumon)

Identificación

Carnívoro de mediano tamaño (longitud cabeza-cuerpo 46 a 54 cm), cuerpo alargado y cola larga (36 a 45 cm). Cabeza terminada en punta, con el hocico negro. Orejas redondas y pequeñas. Ojos con pupilas verticales, lo que le confiere cierto aspecto inquietante. Pelaje marrón oscuro en general, de pelo recio, alternando tonos crema claros con el pardo castaño que le dan un aspecto escamoso. Cola con la punta negra. Patas cortas con uñas no retráctiles. Machos de mayor tamaño que las hembras.

Dónde vive

Especie que utiliza zonas de matorral mediterráneo con gran cobertura vegetal. Prefiere arroyos con zarzales, junqueras y adelfares espesos. Evita las zonas abiertas y los mosaicos de matorral con presencia de depredadores de mayor tamaño. En zonas con cultivos utiliza siempre las zonas de ribera, donde puede regular mejor su temperatura corporal durante los meses estivales. Evita zonas abiertas o densamente arboladas, así como cultivos arbóreos. No suele superar los 1.000 msnm.

Cómo vive

Es uno de los pocos carnívoros diurnos. Su periodo de actividad normal coincide con el periodo entre la salida y la puesta del sol. Suele estar activo toda la mañana y al atardecer se retira a descansar. La mayor parte del tiempo la pasa buscando alimento. Generalista en cuanto a su dieta, consume el alimento que esté disponible en cada momento. Su espectro alimentario incluye la captura de conejos jóvenes, roedores, insectos y pequeñas aves o el consumo de setas, frutos y carroña. No obstante, una de sus presas estrella son los reptiles, especialmente las culebras. Es un animal que vive en grupos familiares (grupos de 5 a 6 meloncillos), pero que también vive en solitario o en parejas. Territorios de hasta 3 km2.

Cómo se reproduce

Los meloncillos pueden reproducirse en cualquier época del año, aunque en la mayoría de los casos el periodo de celo (primavera) y la época de partos están muy marcados (principios de verano). Los partos se pueden alargar hasta septiembre y  suele ser de entre 2 y 4 cachorros. Suele utilizar antiguas tejoneras o madrigueras de conejo como madrigueras de cría y descanso. Las crías permanecen con la madre durante un año. Durante ese tiempo, cuando salen de campeo, van todas andando en fila india detrás de la madre, creando la impresión de un gran animal que se mueve sigiloso entre el matorral.

Dónde se ve en Málaga

Especie presente en casi toda la provincia, con la excepción probable de la zona nororiental. Es frecuente, abundante y fácil de ver. En la Gran Senda se puede observar prácticamente en todas las etapas, siendo menos probable entre las etapas 3 a la 16.

Curiosidades

El meloncillo es la única especie de mangosta presente en Europa. Siempre se pensó que era una especie africana introducida por los árabes durante la conquista de la península. Estudios recientes han demostrado existe un alto grado de diferencia genética con sus parientes africanos, lo que lleva a pensar que su entrada en la península es anterior a la llegada de los árabes, y que debió cruzar el Estrecho por sí solo a finales del Pleistoceno. Actualmente es una especie en expansión asociada al proceso de matorralización y abandono de la vida rural que también ha favorecido al jabalí. Las mangostas disponen de mecanismos anatómicos y defensas genéticas que les permiten contrarrestar el veneno de las serpientes, lo que les permite ser eficientes matadores de culebras. El meloncillo no es una excepción.

Especies similares

Especie inconfundible.

 

Más información

La culebra peluda que vive en la espesura

¿Sabía usted que en las sierras andaluzas vive una culebra peluda que se escurre entre los matorrales y que es capaz de morder el hocico y las ubres del ganado?. Si lo ha oído sepa que es falso. No existe tal ser. Lo que sí existe es una extraordinaria criatura que se comporta como un verdadero diablo de la espesura y que se llama meloncillo y ha dado lugar a este mito.

Minimizando el riesgo de ser diurno

El meloncillo es un carnívoro diurno y eso tiene sus riesgos. Por eso acostumbra a vivir entre lo más espeso del matorral, donde pasa desapercibido. Su juego consiste además en desanimar a sus enemigos aparentando lo que no es. Para ello recorre los senderos en grupo, varios animales corriendo juntos cabeza con cola. De esa forma parece un animal más grande. Como además es bajito, de cola larga, patas cortas y de pelo recio, ya tenemos a la serpiente peluda.

Inmunes a las serpientes

Una de las cosas más sorprendentes del meloncillo es que es una mangosta, la única que existe en Europa. Eso, como usted seguro ya sabe, implica que es capaz de cazar y comer serpientes, incluso las más venenosas. Los meloncillos han conseguido un éxito evolutivo muy importante. Han desarrollado inmunidad al veneno de las serpientes mediterráneas gracias a una mutación genética.

Favorecido por el abandono del campo

Dice la gente del campo que cada vez hay más meloncillos y que la culpa la tienen unos señores que se dedican a criarlos y soltarlos. El meloncillo, como el jabalí, depende del matorral. A más oferta de casas vacías, más vecinos para ocuparlas. El aumento del matorral debido al abandono de la agricultura y la ganadería tradicional y el modo de vida rural son los verdaderos responsables de que haya más meloncillos. Ellos sólo aprovechan las circunstancias. ¿Usted qué haría?.

Etapas de la Gran Senda de Málaga en las que se pueden ver

Visible en las etapas 11, 12, 13, 14, 18, 19, 21, 22, 23, 26, 27, 28, 31, 32, 33 y 34.