Esta web utiliza cookies para obtener datos anónimos de acceso. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.
 
×

Repicoteada. Libythea celtis (Laicharting, 1782)

Diputación de Málaga

Repicoteada. Libythea celtis (Laicharting, 1782)

También conocida como mariposa del almez. Envergadura alar: 3,5 a 4,4 cm.

Identificación

Alas cerradas: gris o amarronado jaspeado de oscuro. Bordes sinuosos, más patente el del ala delantera, que tiene un pico debajo del ápice, además de manchas blancas que no siempre muestra. En el ala trasera, tiene un bulto en el borde superior y una línea blanca, fina y alagargada en mitad del ala. Tanto abierta como cerrada, tiene unos palpos muy prominentes (órganos sensoriales que salen de la cabeza, entre las antenas).

Alas abiertas: marrón con grandes manchas naranjas y una blanquecina cercana al borde superior. Ambas alas sinuosas, más destacadas las delanteras, que tienen un pico ostensible debajo del ápice. El cuerpo y la base de las alas tienen tonos verdosos.

Especies parecidas

Su peculiar silueta, tanto abierta como cerrada, y la longitud de los palpos la hace inconfundible.

Biología y Hábitat

Con una sola generación anual, el adulto vive varios meses, pasando gran parte del verano, el otoño y casi todo el invierno aletargado, para reproducirse a finales de invierno y comienzos de primavera y emerger, la nueva generación, a finales de primavera y comienzos de verano. Así, hay dos periodos óptimos para observarlo: en marzo y abril los que sobrevivieron al invierno, que suelen estar desgastados y lesionados tras los rigores del invierno, y en junio, cuando emerge la nueva generación.

Tiene un fuerte carácter dispersor y migrador, por lo que puede verse casi en cualquier tipo de hábitat. Sin embargo, prefiere entornos forestales y bosques de ribera, donde suele encontrarse la principal planta nutricia de la oruga, el almez (Celtis australis). En menor medida, puede alimentarse del olmo (Ulmus minor).

Distribución en Gran Senda

Debido a la gran alteración de la ribera de los cursos fluviales, esta mariposa que antaño debió de ser muy abundante, puede considerarse hoy en día bastante escasa en Málaga. Sin embargo, la consideración del almez como "De Interés Especial" en la legislación andaluza, está permitiendo no solo que se conserve este árbol, sino que esté siendo plantado tanto en riberas como en parques y jardines, algo que sin duda redunda positivamente en la especie, siempre que, en el caso de los plantados en entornos urbanos, no sean tratados con biocidas. En la GSM puede verse, siempre de manera puntual y escasa, en casi cualquier etapa que tenga un paso cercano a algún río o arroyo con presencia de almez. Falta pues de las etapas que transitan por el litoral y es más escasa y localizada si cabe, e incluso ausente, en las del norte provincial. Sin embargo, debido a su caracter migrador puede aparecer en cualquiera de las etapas de las que actualmente es desconocida.