Esta web utiliza cookies para obtener datos anónimos de acceso. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra política de cookies.

×

Charca de la Ermita. Río Guadiaro. Jimera de Líbar

Diputación de Málaga

Charca de la Ermita. Río Guadiaro. Jimera de Líbar

  • Espacio Protegido: Parque Natural Sierra de Grazalema
  • Vertiente: Distrito Hidrográfico Mediterráneo
  • Curso fluvial principal: Río Guadiaro
  • Municipio: Jimera de Líbar
  • Coordenadas: x: 296167 / y: 4059997 / z: 397 m
  • Localización: Fácil
  • Acceso: Cómodo
  • Interés para el baño: Alto.

 

Cómo llegar

Teniendo como referencia Jimera de Líbar, seguimos la carretera MA-8307 en dirección a Cortes de la Frontera y Benaoján. Antes de llegar a ese cruce, desde el km 6,5 se deriva el vial de acceso a la barriada Estación de Jimera de Líbar. Estacionamos el vehículo en la calle principal y pasamos el túnel que nos sitúa al otro lado de la vía férrea. La zona de baños se halla por encima de la estación de RENFE, a la salida de la aldea por el trazado del GR-141 (Gran Senda de la Serranía de Ronda) hacia Benaoján. También es posible acceder con el vehículo tomando el viaducto que supera el trazado férreo hasta el edificio de la estación; el inconveniente es que no existen muchas plazas de aparcamiento.

 

Datos de interés

Estamos en la que es con toda probabilidad, la primera charca que tuvo un uso turístico en la provincia de Málaga. La ribera cuenta con una pasarela de madera por encima de la escollera para facilitar el acceso a los piragüistas. Todo el entorno es muy fragoso y el área de estancia es amplia y sombreada por fresnos (Fraxinus angustifolia). Se han instalado algunos bloques de piedras talladas que se usan como asientos o mesas. La zona de baño es extensa y casi no cubre. En los árboles del bosque de ribera se suelen ver garzas reales (Ardea cinerea), garcillas bueyeras e incluso cormoranes (Phalacrocorax carbo). Aguas arriba, entre eucaliptos se ubica la charca de la Cura.

 

A tener en cuenta

Existe cierta altura desde la pasarela de madera hacia el agua, así que por precaución no debemos saltar. La charca, como hemos apuntado, no suele cubrir, aunque esta circunstancia puede variar de un año para otro. También se debe tener cuidado con la corriente que, aunque no es enérgica, puede plantear alguna dificultad a los niños más pequeños. La badina es bastante larga y aguas arriba se pierde entra la fronda; así que recomendamos no perder de vista a los chavales.

Ríos y arroyos