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GR 249. Etapa 30: Estepona - Marbella

Diputación de Málaga

GR 249. Etapa 30: Estepona - Marbella

Acantilados costeros y playitas de cantos rodados

El arroyo de la Cala y su playa marcan el punto de inicio, recorriéndose unos 500 metros de paseo marítimo hasta que comienzan las pasarelas de madera sobre el alto talud arcilloso que constriñe la minúscula playa de cantos rodados. Hay una profusa vegetación donde prosperan también plantas de jardines.

Al doblar la punta de los Mármoles hay un trozo de albero y acerado que finaliza en una pequeña playa donde desemboca un arroyo, la bahía de la Plata, que tiene pequeños cantiles terrosos y da paso a una estrechez provocada por algunas viviendas. La playa de la punta de la Plata no es de gran calidad, por sus dimensiones y los cantos rodados, pero es un excelente lugar donde avistar aves marinas y costeras debido a su relativa tranquilidad.

Aquí se adivina la tubería de aguas residuales por la zanja abierta en las en- durecidas arcillas rellenas con piedras y arena, formando una canal entre la blancas arquetas de registro elevadas hasta un metro sobre el suelo. Se pasa al lado de una finca donde hay un ancho bosque que llega hasta la nacional y después se van alternando los tramos sobre la arena con los que utilizan viales de diversos materiales, anexos a las construcciones y jardines.

 

Las desembocaduras de los ríos bermejenses y las torres almenaras

Se llega así en el kilómetro 3 a una zona de playas mucho más anchas consecuencia entre otras cosas de los numerosos ríos que desembocan en ellas. El primero es el Padrón o Paredón, caracterizado por sus cañaverales y carrizales. Si hay un lugar paradigmático de la costa y sus contrastes es éste. Justo al lado de un hotel de lujo, en cuyos jardines se sitúa la primera atalaya árabe, es posible encontrar uno de los huertos esteponeros a pie de playa, protegido de la brisa marina por bardos de cañas y vegetación autóctona. Aparecen además los primeros ejemplares de plantas adaptadas a las dunas con un cartel indicativo de su interés comunitario, con el epíteto científico de céspedes de malcomietalia en referencia al alhelí de mar (Malcolmia littorea), una de las especies más conspicuas y coloridas.

Enseguida aparecen el río del Castor, muy similar al anterior, dando nombre a una nueva Punta, y el río Velerín (km5.3), con una vegetación algo más diversa pero pozas no tan profundas y menor caudal. En sus proximidades, sobre un promontorio con pinar, la torre del Velerín, algo peor conservada pero coetánea a la anterior, de comienzos del siglo XVI.

Luego se llega a un segundo varadero con algunas barcas pesqueras tradicionales y los tornos utilizados para arrastrarlas hasta lugares lejos del oleaje. Cerca hay un curioso talud de arcilla ligeramente inclinado que cobija algunas plantas interesantes y tiene una visera superior endurecida. Aparece un gran chiringuito al lado de una estación de bombeo y después a la izquierda se tienen unas veces campos sin edificar o casas abandonadas y, las más, urbanizaciones ajardinadas cuyos caminos se utilizan para proseguir.

Cuando se pasa el arroyo de las Cañas (km 6.5) se llega a la punta del Guadalmansa, tras un recodo muy evidente, y es aquí donde hay que buscar una torre almenara que se aparta del modelo constructivo troncocónico más usual. Es la del Guadalmansa o Desmochada, dentro de los jardines de una urbanización.

 

La Playa y Dunas del Saladillo

La desembocadura del Guadalmansa queda bastante cerca, siendo la primera realmente de grandes dimensiones. El charco final tiene varios centenares de metros de largo y es muy ancho, con dos filas de vegetación de ribera y una interesante fauna que se encuentra aquí con la zona habilitada para deportes acuáticos. Cerca, la estación principal de bombeo para la depuración de aguas residuales, río arriba.

Se llega entonces al primer cordón dunar costasoleño, con vestigios de la vegetación predominante antaño en la punta del Saladillo, recorridos ya 9 kilómetros. En todo el trayecto que sigue merece la pena admirar la larga lista de especies ligadas a estos medios arenosos, llegando hasta pocos metros del agua. Es rara la estación del año en que no se encuentre alguna de ellas en flor, incluso en pleno verano, a veces tan espectaculares como la azucena o la oruga de mar.

El arroyo Taraje está un poco más adelante y da paso a la torre del Saladillo (km 10.1), similar a las anteriores pero situada en una rotonda asfaltada. En el arroyo del Saladillo hay una estación de bombeo de aguas residuales, y al poco otra más en la desembocadura del arroyo de Dos Hermanas, que cobija algunos buenos ejemplares de álamos.

Algo más adelante, después de unos cuantos pinos piñoneros de formas caprichosas por el embate del viento, hay un nuevo cordón dunar, Matas Verdes o Casasola. Está separado del último de los bosques litorales de Estepona por una empalizada de madera que impide el paso a un pinar bajo el que se desarrollan ejemplares de alcornoques. En los claros prospera un denso matorral de lentiscos, palmitos, sabinas moras, bayón, jerguen y espino negro. Un cartel indica al visitante que en los fondos marinos anexos se encuentra una segunda población de posidonia protegida mediante la figura de LIC.

La Torre de Baños o de Casasola es el siguiente hito. Inaccesible a causa de una valla, es la más espigada de esta parte del litoral y la única que tiene una planta de herradura, puesto que su pared norte es totalmente plana. Esta atalaya da paso a la estrechez de la punta de Baños y después al río que marca la transición al término municipal de Marbella, el Guadalmina, después de un nuevo bombeo en el kilómetro 13.7.

 

Los Paseos Marítimos de San Pedro y Marbella

El césped del campo de golf aledaño al río contacta literalmente con la arena de la playa y tras una ancha playa da paso a la Torre de las Bóvedas. Excepcionalmente conservada, se enclava en un conjunto arqueológico de primer orden y muy cuidado, compartiendo recinto con las termas romanas de las Bóvedas. Las sorpresas alrededor de la desembocadura del arroyo del Chopo (km 17) no acaban aquí, porque en seguida una concentración de barcas tradicionales y unos tornos de arrastre situados sobre un altozano indican el sitio en el que hay que buscar una especie de poblado de pescadores bajo unos eucaliptos, donde se halla la basílica paleocristiana deVega del Mar.

El río Guadaiza se cruza ya en pleno Paseo Marítimo de San Pedro de Alcántara, que se continúa con el de Marbella hasta el final. Uno de los aspectos que van a dinamizar el largo trayecto por esta infraestructura es la heterogeneidad de su diseño. El piso puede estar enlosado o empedrado, ser de piedra natural, de albero o de madera. Unas veces se tendrá a la derecha una cerca protectora, otras barandas de diferentes hechuras, malecones en ciertos lugares, espigones de piedra en otros. En todos los casos, en fin, son comunes las zonas ajardinadas, mostrando la misma variedad de estilos, mientras que las urbanizaciones y casas guardan distancias a la playa bien distintas pero en general dejan franjas de terreno bastante anchas para el tránsito por el sendero o el solaz en las sucesivas playas.

Así, los espigones y calas de la playa de Nueva Andalucía dejan paso a la punta del Duque con su famoso Puerto Banús (km 19.8). Justo antes, en unos jardines privados, es posible localizar la cuadrangular torre del Duque, de factura musulmana. La desembocadura del río Verde es bastante amplia y con una gran lámina de agua de cierta profundidad. Son bastante fáciles de ver las anátidas, silvestres o domesticadas, muy acostumbradas al incesante trasiego de transeúntes paseando o haciendo ejercicio. Nada más cruzarlo se puede buscar entre los chalets de la margen izquierda un solar no demasiado distante de la playa donde se localiza la villa romana de río Verde, un yacimiento muy relevante.

La última torre almenara del día es un tanto difícil de localizar porque está a mayor altura sobre la playa que las demás, en la punta de Nabules. Se trata de la torre de Ancón, de dimensiones y estructura familiares, en el kilómetro 22.3. Las dimensiones del promontorio que le sirve de base se deben entre otras cosas a que, por primera vez en la etapa, la costa es totalmente rocosa aunque muy plana, lo que supone un buen asiento para otros terrenos que se ven más afectados por la erosión.

Lo que resta es recorrer un gran trozo de paseo marítimo con albero y equipamientos biosaludables, pasar el arroyo de Nagüeles, dejar a la derecha un bonito pinar en la playa de Casablanca y finalizar el recorrido en la desembocadura del arroyo Guadalpín en pleno centro de Marbella.

Rutas
Ruta A pie
Acceso -

1. Inicio de la etapa: 

Acceso al Punto de Inicio: La Autovía del Mediterráneo A-7 y la Autopista de Peaje AP-7. La larga Avenida del Litoral que da acceso a Estepona sigue el trazado de la antigua Nacional 340, el acceso oriental de la ciudad, y es la que lleva al punto de inicio.

Punto de Inicio: Paseo Marítimo de Estepona, en el extremo este de la Playa de la Cala, justo encima del puentecito de madera construido sobre el Arroyo del mismo nombre.

Para disfrutar de la senda sin peligros: En la primera parte, nada más empezar a andar por la playa, el sendero va por una zona de acantilados de arcilla. Con la marea alta puede llegar el agua hasta el mismo pie del cantil y hay un punto conflictivo justo al final de este. Merece la pena consultar el horario de mareas y, en caso de fuerte oleaje, tomar un paseo acerado que hay justo por encima del talud. Además, el terreno arcilloso pero sumamente duro resbala bastante cuando se moja. Cuidado con las caídas a causa de la arcilla húmeda.

Hay otras zonas donde el trozo de arena para pasar se reduce al mínimo, pero en general no representarán un grave problema.
La otra complicación es el vado de los nu- merosos ríos, en especial el Guadalmansa y el Guadalmina. Como no hay puentes habilitados para el tránsito peatonal, conviene buscar uno para los vehículos si los cauces vienen crecidos, que en estos dos casos están muy alejados de la costa. En los demás ríos, anteriores a estos dos, el cruce es menos complicado y los puentes de las carreteras están más cercanos.

Cuidado con el sol, que normalmente se tiene directamente delante o justo detrás, dada la dirección de la senda. Es muy recomendable usar protección solar y sombrero.

2. Finalización de la etapa:

Acceso al punto de finalización: La A-7 y la AP-7. La Avenida principal de Marbella es el enlace perfecto, tomando como referencia la rotonda del Bulevar Príncipe Alfonso de Hohenlohe.

Punto de finalización: En el Paseo Marítimo de Marbella, la desembocadura del Arroyo Guadalpín, muy cerca del Palacio de Congresos en el centro de la ciudad.

3. Alternativas: 

Posibles escapes: La Autovía del Mediterráneo o la antigua N-340 siempre están hacia el interior, al norte, y no demasiado lejos. Hay numerosas calles transversales que llevan a estas dos vías principales por las que circulan líneas de autobuses en ambas direcciones.

Punto de no retorno: El Guadalmina puede tomarse como punto medio del trayecto, y por tanto a partir de ahí merece la pena seguir adelante.

Enlaces a otros senderos y Vías Pecuarias: No hay ningún Sendero de Pequeño Recorrido que enlace directamente con el GR-249, pero sí el GR-92, que comparte trazado y dirección.

Los Paseos Marítimos de Estepona y Marbella, como infraestructuras peatonales y de ocio, son la propuesta para progresar cuando coinciden con el sendero, pero es perfectamente factible realizar casi todo el recorrido por la arena de la playa.

 

Duración - 7:00 horas
Longitud - 27100 Km