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GR 249. Etapa 29: Casares - Estepona

Diputación de Málaga

GR 249. Etapa 29: Casares - Estepona

Los bujeos de Casares y el Arroyo de los Molinos

El recorrido parte de la calle Carrera, donde está la Casa Natal de Blas Infante, y pasa por la Plaza de España, con la curiosa fuente dieciochesca de Carlos III. Se baja por la calle Juan Cerón y se sale del pueblo por la Calle Molino, en la zona sur del blanco caserío de Casares con algunos miradores, pasando por debajo de la tirolina de 320 metros de recorrido. La primera encrucijada de caminos está en una zona un tanto degradada a resultas de una antigua cantera de zahorra aprovechando las dolomías. Hay covachas ocupadas por casetas hechas con materiales reutilizados, un picadero y algunas perreras y gallineros.

El Cerro de la Horca es el otero calizo sobre el que se construyó el nuevo cementerio circular a semejanza del famoso del Castillo de Casares. Está en una encrucijada de caminos desde el que se desvían algunas de las propuestas de senderos municipales hacia la derecha en busca de Jimena de la Frontera y el Río Guadiaro.

El trazado es con dirección sur dejando a la derecha el cerro y coincide por ahora con el PR A-162 Casares Manilva. En muy poco terreno se pasa de las grises rocas de Casares a una tierra de bujeo resultante de la intrusión del Flysch del Aljibe, y precisamente donde ambas rocas contactan se genera el exiguo nacimiento de la Fuente de Santa Catalina. Al amparo del agua persisten en la zona algunas albercas de distintas épocas y los sólidos muros de mampostería con hiladas de ladrillo de un antiguo acuartelamiento de los Carabineros que antes fue convento.

El paisaje está dominado por tierra arcillosa donde medran los especialistas acebuches, lentiscos y algarrobos y alguna higuera acompañada de almendros. En los majanos se amontonan las piedras de arenisca del Aljibe que proporcionan una buena pista sobre la génesis de estas laderas. En el kilómetro 1.9 se deja definitivamente (girando hacia el este) el amplio carril por el que discurre el recomendable Sendero de Pequeño Recorrido 162 que lleva a los Baños de la Hedionda.

Enseguida se llega a un lugar privilegiado, el Arroyo de los Molinos, principal precursor del río Manilva. De límpidas aguas, a la salida de la cerrada cárstica comienza una acequia que surte al cercano Molino de Arriba, con un par de salidas de agua y en buen estado de conservación. El canal continúa en busca del siguiente ingenio hidráulico pero el sendero lo cruza por arriba del molino y emprende una subida por un terreno propenso a embarrarse entre el denso matorral de bujeo donde a las especies anteriores se une el herguen, el lentisco, el palmito y el labiérnago de hoja ancha.

El cortijo del Robledal, una extensa finca con vides dedicada principalmente a la cría de caballos, acompaña durante un tramo al viajero a ambos lados del camino hasta que se vadea el arroyo de Pocas Libras, con abundantes zarzas y tarajes pero normalmente seco. Un nuevo ascenso deja a la derecha unas canteras abandonadas reconvertidas en escombreras. Volviendo la vista, se ven a lo lejos los aerogeneradores que se disponen al lado de la carretera A-377 y el blanco caserío de Casares.

Luego hay un cruce que marca la dirección del Cerro de los Higos y otro en el que se señala la entrada principal del Cortijo del Robledal en lo alto de la Loma de Matute. Esta sucesión de colinas están coronadas por un carril con dirección norte que va dejando a derecha e izquierda casas de campo con huertecitos, bosquetes de alcornoques y campos de labor abandonados tomados por el matorral. Se llega así al mojón kilométrico 9 de la carretera MA-8300 entre pinares de pino piñonero con jara pringosa y alcornocales maduros.

 

El barranco del arroyo Vaqueros y la Acedía

Por la carretera hay que andar algo más de un kilómetro, pero hay una parada obligada en el mirador de Peñas Blancas, desde el que se tiene una perspectiva global de la parte media de la etapa, la que recorre la Acedía y la falda de Sierra Bermeja. Hay un panel interpretativo que ayuda a situar en su contexto el paisaje que se contempla hacia el norte y el este. La ruta municipal Pasada del Pino-La Acedía transcurre por este paraje y es interesante sobre todo por llevar hasta un muladar para alimentación de aves carroñeras.

La fuerte pendiente que baja hacia La Acedía y el buen número de residencias de lujo que hay en el fondo del valle han propiciado el asfaltado del antiguo carril de tierra. Describiendo curvas, el sendero se ve inmerso en un prometedor alcornocal joven con quejigos y un matorral bastante diverso hasta que tiene que vadear el Arroyo Vaquero, con sus saos y cañaverales rodeando pozas con peces.

Dejando atrás cultivos de subtropicales y zonas ajardinadas comienza un ascenso por pistas de tierra cada vez menos transitadas por el Monte Público de la Acedía. En un principio esta masa forestal tiene exclusivamente alcornoques, pero el matorral va ganando terreno en zonas menos arboladas tejiendo una maraña de brezos cuchareros, jara pringosa, acebuches, labiérnagos, aulagas, y hérguenes. En las zonas umbrías o con suelo algo más húmedo hay quejigos y madroños.

Se pasa al lado de la junta del Arroyo del Palo y un afluente que es el que se sigue mientras se asciende. En una ladera norteña se ha desarrollado un pinar de resinero con alcornoques en el que se deja a la izquierda Villa Bermeja y se asciende por un carril que da la oportunidad de ver al otro lado del valle lasruinasdelaCasadelTeniente,consusalida de agua en forma de arcada.

 

La falda meridional de Sierra Bermeja

En el kilómetro 11 se abandona el carril para tomar una vereda que se dirige, ahora sí, hacia el este. Y en plena Sierra Bermeja, los roquedos presentan un aspecto muy desarbolado, con algunos pinos asentados en las terrazas de reforestación. Se va descendiendo hasta las proximidades del Vertedero Comarcal, a cuya alambrada perimetral se acerca la senda después de vadear el arroyo que alimenta la balsa de agua superior. A pesar de la usual actividad humana es fácil observar gaviotas y otras aves carroñeras.

Hay un bosque isla más adelante que sobrevivió al último incendio de esta par- te tan castigada con un par de ruinas, e inmediatamente se da vista a la derecha a un polígono industrial, justo antes de vadear el Barranco del Infierno y ascender hasta un mirador natural después de dejar a la derecha el acceso al Parque de Los Pedregales. El parque es un buen punto donde aprovisionarse de agua y visitar los dólmenes de Corominas.

En la posterior subida se utilizan vías de servicio para el mantenimiento de las torretas de alta tensión, con alguna trocha intermedia. Cuando se llega a la enorme barranquera de la cabecera del Arroyo de la Miel se tienen la smejores vistas de toda la etapa hacia la Bahía de Estepona y el Estrecho de Gibraltar. A partir de aquí hay que ascender por vereda hasta la máxima altitud de la etapa (515 m, kilómetro 16.2) y descender de nuevo hasta otra alta torre metálica donde se conecta de nuevo con pistas de tierra ya muy poco transitadas.

La presencia de bosques de pinos resineros es testimonial antes de la vereda, con los roquedos de roja peridotita dominados por ralos arbustos de coscojas, genistas, aulagas y espartos con matagallos y jaras blancas. No obstante, los árboles supervivientes presentan formas singulares, retorcidas y tortuosas a resultas del medio tan hostil que proporcionan estas rocas del manto terráqueo.

En los barrancos de los Polvitos, de las Minas y del Guadalobón, sobre todo en las zonas menos expuestas al sol y en los fondos de valle, el pinar ha conseguido sobrevivir, a veces con bosques sumamente densos.

El Guadalobón es el único cauce con caudal permanente que se cruza, pero todas las torrenteras se cargan de agua en la época de lluvia componiendo un espectáculo de acusado contraste cromático entre el rojo de las rocas y el blanco de las espumas formadas en el vertiginoso descenso del agua.

 

El descenso hacía Estepona.

Las lomas divisorias de agua de esta parte de la sierra tienen dirección sur, que es la que se toma en un brusco giro en el kilómetro 19 donde se abandona el carril coincidiendo con el PR-A 164 que desde aquí sube a Sierra Bermeja. A veces el camino se adentra en bosquetes de pinos muy densos, pero esto cambia repentinamente cuando se deja el piso rocoso y se llega a las pistas sobre pizarras y arcillas donde proliferan casas de campo y cortijillos, aprovechando los suelos más profundos y pese a las importantes pendientes.

Hasta aquí ascienden los cultivos de árboles subtropicales, mezclados con los corrales de ganado y los tradicionales secanos esteponeros. Hay un tramo de pista terriza muy pendiente y un nuevo cambio lleva al sendero al fondo del barranco Monterroso, donde ya se camina por asfalto hasta el final de etapa entre segundas viviendas, huertos de hortalizas y los famosos cultivos de higueras y almendros de la zona. El paso por debajo de la autovía marca el último kilómetro de la etapa antes de su llegada al cruce del arroyo con la avenida Juan Carlos I.

Rutas
Ruta A pie
Acceso -

1. Inicio de la etapa: 

Acceso al Punto de Inicio: Casares está muy cerca de la línea de costa, que es recorrida por las Autovías A-7 y AP-7. Se puede llegar directamente desde estas grandes vías mediante la MA-8300 o bien enlazando desde Manilva la A-377 que va a Gaucín y desviándose por la A-7150. A Estepona se puede ir desde Casares directamente mediante una carretera sin matrícula que parte de la MA-8300 y pasa por Los Pedregales.

Punto de Inicio: Se inicia en la Plaza de España de Casares, en ella tomamos en sentido descendente la calle Juan  Cerón. Es muy fácil de localizar, es la plaza vinculada a Blas Infantes.

Para disfrutar de la senda sin peligros: Una etapa de esta longitud y dificultad debe ser planificada al detalle, pero afortunadamente, y como se ha señalado, hay numerosos puntos de fuga y posibilidad de dividirla en tramos. Los dos trozos de carretera son cortos, sin demasiado tráfico y generalmente con buena visibilidad. Esto no quita para que haya que extremar las precauciones al transitar por ellas. En los carriles la circulación todavía es más reducida, si acaso algo más intenso en La Acedía y en el Valle del Padrón.

Los numerosos arroyos que hay que vadear no suelen suponer peligro alguno, y los caudales importantes son más bien testimoniales. No hay posibilidad de repostar agua salvo desviándose al Parque de Los Pedregales, una zona de uso público de Estepona. Lo que sí hay que prever son los efectos de la fuerte insolación de la parte de Sierra Bermeja, orientada hacia el sur y sin apenas sombra por lo desarbolado.

Un peligro potencial lo suponen las líneas de alta tensión que acompañan al GR en la sierra. Las torres no se deben tocar bajo nin- gún concepto, sobre todo en caso de lluvia o tormenta eléctrica.

2. Finalización de la etapa: 

Acceso al punto de finalización: Las carreteras de referencia son la Autovía A-7 y la Autopista de Peaje AP-7, si bien existe una carretera directa desde la Serranía de Ronda que llega al centro de Estepona procedente de Jubrique y que la Gran Senda de Málaga recorre un tramo, la MA-8301.

Punto de finalización: Puentecito peatonal del Paseo Marítimo de Estepona sobre el Río de la Cala, en la parte de levante de la Playa de la Cala.

3. Alternativas: 

Posibles escapes: Al ser una etapa tan larga y dura conviene saber que hay buenos escapes en las dos carreteras que se cruzan. Hacia Casares se va a la izquierda en el primer tramo de asfalto. En el segundo, bajando hacia Estepona. Hacia la mitad el mejor lugar de abandono, que se propone también como punto ideal para partir la etapa en dos, es el Parque de Los Pedregales (km 13.5).

Punto de no retorno: El único tramo a te- ner en cuenta es el de Sierra Bermeja, dadas las posibilidades de escape señaladas. Ahí, cuando se haya subido al punto más alto del recorrido, con el sendero, resulta igual seguir adelante que retroceder. Una vez que se lle- gue de nuevo al carril es preferible continuar. En la parte final, no obstante, una vez que los carriles comiencen a bajar de nuevo lo mejor es seguirlos hasta el final porque acercan cada vez más al viajero a Estepona.

Enlaces a otros senderos y Vías Pecuarias: Desde Casares parten bastantes rutas hacia Sierra Crestellina, que no afectan a esta etapa, y hacia el Río Manilva y los Baños de la Hedionda, que están debajo del pueblo. Estos último coinciden con la Gran Senda de Málaga en todo o en parte.

El GR parte de Casares por el mismo lugar que el PR A-163 Casares-Estepona. Hasta el Cerro de la Horca, nada más empezar el recorrido, van juntos, pero el que une los dos pueblos se escinde hacia la izquierda y vuelve a coincidir en la Loma de Matute, a la que entra por el camino señalizado como de entrada al Cortijo del Robledal y de la que sale hacia abajo por el cartel indicativo del Cerro de los Higos, en sentido contrario a la Gran Senda. Pasa este PR por la Puerta de los Pedregales, con lo que es una opción para una posibilidad de ruta circular.

Otra vez en el principio de la etapa, está señalizado como SL 8 la Ruta del Camino de Jimena, que se va hacia la derecha desde el Puerto de la Cruz. Hay un cartel alusivo a esta propuesta nada más empezar. El PR A-162 Manilva-Casares va carril abajo desde este último pueblo y el GR-249 lo abandona cerca del vado del Arroyo de los molinos, en una angarilla, cuando llevan recorridos juntos 2.1 kilómetros.

En esa portilla hay un cartel alusivo a un programa local de señalización de senderos de uno que continúa con el GR. Le llaman Ruta 2 Arroyo Hondo-Los Molinos y la describen en el sentido contrario al de la marcha. Hay otras rutas de estas características, hasta completar 9. Una de ellas también tiene como destino Arroyo Hondo (hacia el norte) y coincide con el acceso del GR a la carretera.

El siguiente sendero publicitado es el denominado SL 3 Pasada del Pino-La Acedía. Como los otros 8, no está homologado por la Federación Andaluza de Montañismo aunque utiliza el mismo código de colores. En este caso la propuesta es circular y coincide con la Gran Senda cuando ésta recorre el Barranco de La Acedía, aunque también se describe en sentido contrario al que se lleva en esta etapa. Ambos se separan cuando se acaba la pista forestal en el Monte Público de La Acedía convirtiéndose en senderos.

El PR A-164 se denomina Estepona-Los Reales y parte desde donde finaliza el PR que une Casares con Estepona. Se cruza con la Gran Senda en una cuerda que asciende decididamente desde la costa después de vadear el Guadalobón. La coincidencia de ambos recorridos es en el kilómetro 20.

Por último, el GR-92 E-12 Senda del Mediterráneo va desde Almería a Málaga por la costa, de modo que al finalizar la etapa se conecta con él forzosamente. Esto pro- porciona al GR-249 la posibilidad de recorrer hacia poniente la única parte de la Costa del Sol que no se transita con el que se describe, la correspondiente a los municipios de Casares y Manilva hasta Punta Chullera.

 

Duración - 7:00 horas
Longitud - 24200 Km