La Diputación, a través del Servicio de Protección Civil, pondrá en marcha los planes de autoprotección en los municipios menores de 20.000 habitantes. Se trata de unos planes formativos que afectan a empresas, instituciones, edificios públicos o privados y demás instalaciones no industriales.
El objetivo es prevenir y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes, así como dar respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencia que se puedan presentar en determinados centros o espacios abiertos con concentraciones de población que puedan generar situaciones de peligro colectivo.
Se articularán programas de actividades formativas, que serán impartidas en los municipios que ha solicitado estos planes: Alcaucín, Alfarnate, Alfarnatejo, Algatocín, Almáchar, Ardales, Benadalid, Canillas de Albaida, Cañete la Real, Carratraca, Cartajima, Cómpeta, Gaucín, Guaro, Istán, Jubrique, Júzcar, Moclinejo, Ojén, Salares, Sayalonga, Sierra de Yeguas, Tolox y Totalán.
En la mayoría de las localidades se solicita la redacción del plan, incluido en los planes de emergencia, para el edificio principal del ayuntamiento, colegios o eventos de relevancia.
En cuanto a la implantación de los planes, el diputado responsable del Área de Servicios Intermunicipales, que integra Protección Civil, Cristóbal Guerrero, ha explicado que es fundamental la capacitación y formación del personal, así como el establecimiento de mecanismos de formación al público y la provisión de medios para la aplicabilidad del plan. Guerrero también ha señalado que se trata de “aplicar lo previsto en el Plan de Concertación del presente año en el que se invertirán, en este apartado, unos 25.000 euros”.
En materia de mantenimiento, se establecerá un programa de actividades formativas periódicas para asegurar el mantenimiento de la formación teórica y práctica, simulacros de emergencia e informes de evolución sobre el mantenimiento de la eficacia del plan.